Azmani se rebela ante el drama de la vivienda y pide declarar Melilla como zona tensionada
El presidente y diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ha denunciado este martes la situación de “emergencia” y el “drama” que atraviesan numerosas familias en la ciudad por la falta de viviendas asequibles.
El diputado ha puesto el ejemplo de una familia trabajadora con dos menores que se ha visto obligada a vivir en el almacén interior de un local comercial tras perder su vivienda habitual por un desahucio y un embargo. Una familia que decidió emprender y que, debido al COVID19 y la crisis económica, no logra levantar cabeza.
Durante su visita, Azmani ha comprobado que las condiciones del local “distan mucho de ser una vivienda digna”. Para el líder de la formación, este escenario no es un hecho aislado, sino una realidad “cada vez más frecuente” en Melilla ante la que los poderes públicos no pueden permanecer impasibles. “Mirar hacia otro lado, decirles que esto es una cuestión de un mercado privado y que la administración pública no tiene que intervenir, no se puede aceptar bajo ningún concepto”, ha aseverado de forma contundente.
Un mercado inmobiliario «insoportable»
Azmani ha puesto el foco en el incremento descontrolado del mercado inmobiliario local, señalando que el precio de la vivienda ha subido un 14 por ciento en los últimos meses. Según el diputado, los alquileres actuales, que se sitúan por encima de los 700 y 800 euros, resultan “insoportables” para la mayoría de los ciudadanos. A esta situación se suma la ineficacia de las políticas actuales. Azmani ha criticado duramente que las ayudas al alquiler “son lentas, muy lentas y no atienden a la realidad del mercado”, además de contar con criterios “bastante excluyentes” que dejan fuera a la inmensa mayoría de los melillenses que la necesitan.
Intervención inmediata
Ante la gravedad de los hechos, el presidente de Somos Melilla ha interpelado directamente al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, instándoles a que “aparten sus diferencias” y colaboren de forma inmediata para impulsar el mercado inmobiliario. Para ello, ha propuesto una hoja de ruta basada en tres pilares. El primero, la declaración de Melilla como “zona de mercado residencial tensionada”, reclamando a la Ciudad Autónoma que solicite formalmente al Estado esta medida para regular por ley el precio de la vivienda y frenar la escalada de precios.
El segundo pilar es la construcción masiva de vivienda pública. Azmani asegura que “hay suelo disponible” y recursos tanto en el Estado como en la Ciudad Autónoma para acometer estas obras de forma prioritaria y urgente.
Por último, Somos Melilla propone agilidad en adjudicaciones de vivienda pública por vía de emergencia. El diputado exige que se utilicen las viviendas disponibles de Emvismesa para asignar hogares de forma inmediata a familias que, como la visitada hoy, se encuentran “al límite” y necesitan auxilio urgente.
“En vuestras manos está, señor Imbroda y señora Moh, la posibilidad de intervenir”, ha concluido Azmani, recordando que la administración tiene la obligación constitucional de proteger a sus ciudadanos ante situaciones de vulnerabilidad extrema.