Gestión sanitaria | Hospital Universitario de Melilla

Ingesa defiende la sanidad melillense tras las observaciones del Tribunal de Cuentas

Hospital Universitario de Melilla

Ingesa rechaza las acusaciones de deterioro en la sanidad melillense y defiende la gestión durante la transición al nuevo hospital

 

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha salido al paso de las observaciones del Tribunal de Cuentas sobre la gestión de los servicios de limpieza, seguridad y restauración en el Hospital Comarcal de Melilla durante 2022 y 2023. En un comunicado difundido este miércoles, la entidad asegura que la sanidad melillense “no es peor” que la media nacional y que, en varios indicadores, incluso obtiene resultados más favorables.

El organismo vincula las incidencias señaladas al proceso de transición hacia el nuevo Hospital Universitario de Melilla (HUME), cuya apertura comenzó el 26 de mayo de 2025, apenas cuatro días después de recibir la licencia sanitaria. Un proceso que califica de “complejo” y que, subraya, el propio órgano fiscalizador reconoce en su informe.

Irregularidades en contratos

El Tribunal detectó irregularidades en contratos de vigilancia, limpieza y cocina, como prórrogas sucesivas sin licitación pública y adjudicaciones al margen de los procedimientos previstos en la Ley de Contratos del Sector Público. Estas prácticas ya habían sido advertidas en fiscalizaciones anteriores, como la de 2016, que instó a eliminar las compras directas fuera de cauces legales.

Aunque el Tribunal señala que no se ha registrado un progreso relevante desde la última revisión, también matiza que el periodo analizado coincidió con la puesta en marcha del nuevo hospital, lo que condicionó la organización y la prestación de servicios.

Contratos adjudicados y licitaciones en curso

En su respuesta, el Ingesa afirma que la situación “ya está en vías de solución”. Detalla que el contrato de limpieza se adjudicó el 31 de octubre de 2024, el de seguridad el 9 de mayo de 2025 y que el expediente de restauración se encuentra en licitación, con plazo de presentación de ofertas hasta el 28 de agosto.

“Los hechos hablan por sí mismos”, señala la entidad, que acusa a ciertos sectores de “manipular la realidad” con fines ajenos al interés general.

El organismo recalca que en las 172 páginas del informe no aparecen expresiones como “graves deficiencias”, “colapso sanitario” o “grave deterioro”, ni términos como “carencias estructurales” o “ineficiencias” para referirse a la sanidad melillense. “Ni es cierto, ni lo dice el Tribunal de Cuentas”, enfatiza.

Indicadores por encima de la media

El Ingesa sostiene que Melilla supera en algunos indicadores clave la media española, como el número de efectivos, los tiempos de listas de espera, las retribuciones del personal o la carga de trabajo. Defiende que la situación sanitaria en la ciudad “no difiere de otras áreas del Sistema Nacional de Salud” y que el reto es seguir mejorando la gestión en un contexto de transformación estructural.

Entre las medidas ya adoptadas, cita la renovación del equipo directivo, la firma de Acuerdos de Gestión en 2024 y 2025, la convocatoria continua de Ofertas Públicas de Empleo y la apertura progresiva de servicios en el HUME.

Respuesta institucional

El Ingesa recuerda que ha colaborado activamente con el Tribunal de Cuentas en la elaboración del informe, con reuniones presenciales y telemáticas en Melilla y Madrid, lo que, afirma, les permite responder “con rigor” a las críticas.

En su comunicado, la institución insiste en que la sanidad melillense “no está colapsada, no está abandonada y no sufre un grave deterioro”. Rechaza las “interpretaciones erróneas” y reclama “seriedad y rigor” al valorar la gestión sanitaria.

“Esta Administración seguirá trabajando por el interés general, invirtiendo sus energías y recursos en construir una sanidad mejor cada día”, concluye.