Melilla aprueba el plan de gestión y control del alga invasora Rugulopteryx Okamurae

El Consejo de Gobierno de Melilla ha aprobado el plan de gestión y control de las algas invasoras, una hoja de ruta pionera para hacer frente a la Rugulopteryx Okamurae, detectada por primera vez en la ciudad durante la pasada legislatura y cuyo impacto ambiental preocupa desde hace años

El Gobierno de Melilla ha dado un paso clave en la lucha contra las algas invasoras con la aprobación, en Consejo de Gobierno, del plan de gestión y control de esta especie, a propuesta del consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura. El documento se apoya en un informe técnico encargado a la Universidad de Málaga, que ha servido como base científica para definir la estrategia.

La presencia del alga invasora Rugulopteryx Okamurae fue detectada en Melilla por primera vez durante la anterior legislatura. Ya en 2024, el actual Gobierno local recibió un primer estudio elaborado por la Universidad de Granada, lo que permitió comenzar a dimensionar el problema y sentar las bases para una respuesta estructurada.

De forma paralela, el Ejecutivo melillense adquirió material específico para su erradicación, incluyendo equipos de limpieza de playas, remolques y una retroexcavadora, con el objetivo de mejorar la capacidad operativa frente a la acumulación de algas en el litoral.

El plan aprobado se define como un documento consensuado, abierto y flexible, diseñado para adaptarse a la evolución del fenómeno y a los resultados que se vayan obteniendo en su aplicación. Con esta aprobación, Melilla se convierte en la segunda comunidad en España en contar con un plan específico de estas características, solo por detrás de Región de Murcia, lo que sitúa a la ciudad como referente en la gestión y el estudio de esta especie invasora.