Melilla logra equilibrio energético: produce lo mismo que consume en electricidad

Cartel con el nombre de la ciudad de Melilla.
Según el último análisis comparativo de la comercializadora Unieléctrica con datos de Red Eléctrica Española (REE), la ciudad autónoma registró en 2024 una producción de 203 gigavatios por hora (GWh), idéntica a su demanda anual

Melilla ha alcanzado un hito poco común en el mapa energético español: consume exactamente la misma cantidad de electricidad que produce. Según el último análisis comparativo de la comercializadora Unieléctrica con datos de Red Eléctrica Española (REE), la ciudad autónoma registró en 2024 una producción de 203 gigavatios por hora (GWh), idéntica a su demanda anual.

Este equilibrio sitúa a Melilla en una posición singular frente a la mayoría de comunidades y ciudades autónomas, que o bien generan más energía de la que necesitan, convirtiéndose en exportadoras, o dependen de otras regiones para cubrir su déficit.

Un mapa desigual en España

Mientras Melilla logra cuadrar sus cifras, Ceuta sigue el mismo patrón con un consumo y producción de 187 GWh anuales. En cambio, comunidades como Extremadura, Castilla-La Mancha o Castilla y León son grandes exportadoras de energía renovable, con superávits de miles de GWh. Por el lado contrario, regiones como Madrid, la Comunidad Valenciana o el País Vasco encabezan el grupo de territorios con mayor déficit eléctrico, obligados a importar gran parte de lo que consumen.

El informe revela que en España la demanda eléctrica creció un 1,7% en 2024, alcanzando los 248.811 GWh. Paralelamente, se produjo un descenso del 14,5% en tecnologías no renovables, mientras que la generación hidráulica y fotovoltaica se disparó. Como resultado, las renovables ya representan el 56,8% de la producción eléctrica nacional, superando con holgura el objetivo europeo del 45% fijado para 2030.

Renovables, la clave del futuro

Aunque Melilla no aparece entre los grandes productores de renovables debido a su tamaño y limitaciones territoriales, su capacidad para mantener el equilibrio entre generación y consumo resulta significativa en un contexto de transición energética.

En el conjunto del país, Castilla y León lidera el uso de renovables con un 92,8% de su producción, seguida de Aragón con un 88,8% y Galicia con un 84,6%. En el extremo opuesto se sitúan Baleares, el País Vasco y Canarias, aún lejos de alcanzar la meta marcada por Bruselas.

Desafío para las ciudades autónomas

El caso de Melilla y Ceuta plantea un reto añadido: garantizar que ese equilibrio se mantenga en el tiempo, especialmente en un escenario donde el consumo eléctrico tiende a aumentar con la electrificación del transporte y la necesidad de climatización por las altas temperaturas.

Los expertos apuntan a que las ciudades autónomas deberán reforzar su apuesta por energías limpias y sistemas de almacenamiento que les permitan asegurar el suministro en momentos de picos de demanda, así como reducir la dependencia de combustibles fósiles.