La Casa Regional de Ceuta en Melilla llena el Mercado Renacentista con sus noches temáticas

 

Brasas a pleno rendimiento, corazones de pollo, brochetas de Carlos V y un diorama de Playmobil sobre la boda imperial han sido algunos de los reclamos de unas noches temáticas que la Casa Regional de Ceuta en Melilla ya quiere prolongar con sus tradicionales “noches de verano” de julio

La Casa Regional de Ceuta en Melilla cerró el fin de semana con un balance más que positivo tras su participación en el Mercado Renacentista del barrio de Medina Sidonia. La entidad habla de “éxito rotundo” después de tres jornadas en las que socios, vecinos y visitantes llenaron el callejón de San Juan para disfrutar de un programa ambientado en la época de Carlos V.

La Casa Regional apostó por tres noches temáticas centradas en historia, gastronomía y convivencia. La fórmula funcionó: público constante, ambiente festivo y una recreación cuidada del Renacimiento que convirtió el entorno de la sede en un pequeño viaje en el tiempo.

Las brasas fueron el corazón de la actividad. Directivos y socios se pusieron el delantal para sacar adelante una carta que tuvo movimiento desde el primer momento: pinchos morunos, churrascos, muslos de pollo, matahambres, las ya conocidas brochetas de Carlos V y un plato muy ceutí que despertó curiosidad entre muchos visitantes, los corazones de pollo.

El equipo de cocina y los camareros trabajaron vestidos como antiguos mesoneros, reforzando la ambientación. El callejón de San Juan se transformó con colgaduras, gallardetes, pendones, balas de paja, ruedas de carro y cestas de mimbre llenas de fruta.

Entre los elementos más fotografiados estuvo el diorama de Playmobil dedicado a la boda de Carlos V e Isabel de Portugal, realizado junto a la Asociación Playmo Melilla con motivo del V Centenario del enlace.

La exposición seguirá abierta durante todo julio en la sede de la Casa Regional para que ceutíes, melillenses y visitantes puedan verla con calma.

El presidente de la entidad, Ramón de la Cruz, acompañado por la Junta Directiva, agradeció la respuesta del público y el esfuerzo de los voluntarios que sostuvieron la actividad durante los tres días: cocina, brasas y servicio. De la Cruz destacó que la implicación de los socios fue clave para que la iniciativa saliera adelante y reforzara el espíritu de convivencia que caracteriza a la Casa Regional.

Tras la buena acogida, la Casa Regional ya prepara sus tradicionales “noches de verano”, que se celebrarán todos los viernes y sábados de julio en la terraza de la sede. La idea es mantener un espacio de encuentro para socios, familias y vecinos que quieran disfrutar de gastronomía y buen ambiente en un formato más relajado.