La ONG FIET ya cuenta con una casa de acogida a mujeres víctimas de violencia machista
“Erradicar la trata y la explotación sexual de mujeres y niñas es posible”. La Delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha participado en el acto de presentación de la Casa Nuevos Comienzos de la ONG FIET, donde ha subrayado la necesidad de reforzar el trabajo conjunto para combatir la violencia contra las mujeres.
“La unión y coordinación entre administraciones, instituciones, entidades especializadas y la sociedad en su conjunto es la herramienta más poderosa para lograrlo”, ha señalado, al tiempo que ha incidido en que, solo mediante una respuesta integral -que combine prevención, protección, persecución del delito, sensibilización y educación en igualdad- se podrá desmontar las estructuras que sostienen esta forma de violencia y construir entornos seguros y dignos para todas las mujeres y niñas.
“El objetivo es claro: garantizar una sociedad libre de explotación, donde cada mujer pueda desarrollar su vida con plena libertad, autonomía y derechos”, ha recalcado la máxima representante del Gobierno de España en nuestra ciudad, que ha insistido en que la voluntad conjunta, el compromiso social y la acción responsable y coordinada “nos sitúan hoy en el camino real hacia la erradicación definitiva de esta realidad”.
En su intervención, Moh ha señalado que ayer se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y ha aprovechado su intervención para reafirmar “la necesidad de que administraciones, entidades, organismos y la sociedad en su conjunto trabajemos juntos en visibilizar, concienciar y erradicar la violencia de género”.
Trabajo fundamental de Fiet
Durante su alocución, la Delegada ha puesto en valor la labor que desarrolla la entidad Fiet desde hace 16 años, ofreciendo acompañamiento integral a víctimas de trata para reconstruir sus vidas y promoviendo la sensibilización y la prevención. Ha destacado que esta trayectoria “ha sido numerosas veces reconocida”, recordando el galardón Menina concedido el año pasado por la propia Delegación del Gobierno en Melilla.
La titular de la Delegación del Gobierno ha afirmado que el trabajo de entidades como Fiet es fundamental porque “la violencia contra las mujeres es global, persistente y estructural”.
Así, ha subrayado que la trata de mujeres y niñas es “una expresión extrema de esa desigualdad” y “una grave violación de los Derechos Humanos” y se ha referido a los datos de Naciones Unidas de 2024, según los cuales las mujeres representan el 61% de las víctimas a nivel mundial, mientras que en España casi el 98% de las víctimas con fines de explotación sexual son mujeres y niñas.
La Delegada ha alertado de que España es “el primer país consumidor de prostitución de Europa”, uno de los principales destinos de víctimas, y que el negocio de la explotación sexual sigue ampliándose y adaptándose, especialmente mediante el uso de internet, al tiempo que ha advertido de que hay estudios que estiman más de 114.000 mujeres en prostitución en el país, muchas de ellas en alto riesgo de trata.
Enfoque integral
Ante esta realidad, Moh ha insistido en la necesidad de un “enfoque integral: prevención, sanción, asistencia, protección y reparación”, siempre desde la perspectiva de los derechos humanos y con la participación de toda la sociedad. En este sentido, ha afirmado que el Gobierno de España trabaja “de forma incansable” en este objetivo, y ha destacado la ayuda que supone la labor de entidades y organizaciones como Fiet.
La Delegada ha recordado que prostitución y trata están “estrechamente vinculadas”, siendo la prostitución “el destino principal de las víctimas”. Ha explicado que no existe un perfil único de víctima, aunque sí factores de riesgo como ser mujer, la vulnerabilidad social y económica o la migración. También ha advertido de que la demanda de prostitución, incluida la pornografía, “alimenta el sistema”, contribuyendo a la cosificación de las mujeres y a la normalización del consumo entre los jóvenes.
Moh ha recalcado que combatir esta realidad exige “prevención, educación sexual, transformación social y rechazo social a la explotación”, subrayando la premisa: “si no hay demanda, no hay explotación”.