Pedro Sánchez inaugura el nuevo Hospital Universitario de Melilla: “Saldamos una deuda histórica con esta ciudad”

El presidente Pedro Sánchez, durante el acto institucional de inauguración del nuevo hospital de Melilla
El presidente del Gobierno y la ministra de Sanidad destacan el nuevo centro como símbolo del compromiso con la sanidad pública y la cohesión territorial

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presidido este lunes el acto de inauguración del nuevo Hospital Universitario de Melilla, acompañado por la ministra de Sanidad, Mónica García, y la directora general del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Isabel Muñoz. La apertura del centro, con una inversión superior a los 150 millones de euros, marca un hito para el sistema público de salud en la ciudad autónoma y se presenta como la mayor inversión realizada hasta la fecha por la Administración General del Estado en Melilla.

En su intervención, la ministra Mónica García subrayó que el proceso de apertura del hospital se está desarrollando por fases “con un objetivo muy claro: que ningún paciente vea interrumpida su atención ni un solo día”. Ya se encuentran en funcionamiento áreas como las consultas externas, radiología, rehabilitación, laboratorios de análisis clínicos y servicios administrativos. García destacó además que el centro es “un ejemplo de cómo avanzamos hacia una sanidad pública más justa y más cohesionada”, gracias a programas como el Plan INVEAT y la iniciativa AMAT 1, que han contribuido a reducir la obsolescencia tecnológica en el Sistema Nacional de Salud.

“El nuevo hospital no es un destino, sino una piedra más en el camino hacia una sanidad pública más amplia y mejor”, concluyó la ministra, quien agradeció la implicación de los profesionales sanitarios y de la sociedad civil melillense en la defensa del sistema público.

Pedro Sánchez, por su parte, enmarcó la inauguración en los logros de los siete años de gobierno progresista que se cumplen esta semana. “Donde hubo despidos y cierres de plantas sanitarias, hoy se abren hospitales públicos como este”, afirmó. El jefe del Ejecutivo recordó que el proyecto fue anunciado en 2006 por el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero, pero las obras quedaron paralizadas durante años. “Hoy saldamos una deuda histórica con Melilla y reparamos una injusticia que ya hemos superado”, aseguró.

El nuevo hospital contará con 256 camas y más de 45.000 metros cuadrados de superficie asistencial. Entre sus nuevas unidades destacan la UCI pediátrica, la unidad de diálisis y equipamientos de alta tecnología como el robot quirúrgico Da Vinci. Sánchez también hizo hincapié en la dimensión docente del centro, que aspira a convertirse en un referente nacional en formación sanitaria.

El presidente vinculó el avance del sistema sanitario español con el refuerzo del Estado del bienestar que, según dijo, ha caracterizado a su gobierno. Recordó que desde 2018 la inversión en sanidad ha aumentado un 30 %, se han incrementado las plazas MIR en casi un 50 % y se han puesto en marcha proyectos estratégicos como el PERTE de Salud de Vanguardia, con más de 1.800 millones de euros de dotación.

En un tramo especialmente emotivo de su intervención, Sánchez evocó la situación de los hospitales destruidos por la guerra en Gaza para resaltar el valor de inaugurar un nuevo centro en un contexto internacional marcado por la destrucción. “Hoy más que nunca, con emoción, creo que es necesario honrar la memoria de quienes han dado su vida por la salud de otros”, declaró, apelando a la justicia y la humanidad “para frenar esta barbarie”.

El acto concluyó con una mención especial del presidente a los más de 1.100 profesionales que integran el sistema de salud melillense. Sánchez destacó que Melilla ha sido la primera ciudad de España en cubrir el 100 % de sus plazas MIR y señaló la alta fidelización del personal sanitario como muestra del arraigo y compromiso con la ciudad. “Este hospital será un nuevo incentivo para quedarse en una tierra única, llena de historia y de futuro”, sentenció.

La apertura progresiva del nuevo Hospital Universitario de Melilla representa, según el Gobierno, no solo la culminación de una larga espera, sino un paso decisivo en la consolidación de una sanidad pública fuerte, equitativa y con vocación de liderazgo a nivel nacional.