Pomares destaca el valor de las hermandades en un pregón de Semana Santa cercano y sentido
El pregón oficial de la Semana Santa 2026, pronunciado por Pedro Pomares en la iglesia del Sagrado Corazón, puso en valor el papel de las hermandades melillenses en un acto cargado de emoción, música y referencias a la identidad cofrade de la ciudad
La iglesia del Sagrado Corazón de Jesús acogió este Domingo de Pasión la proclamación del pregón oficial de la Semana Santa 2026. El encargado de pronunciarlo fue Pedro Pomares, cofrade muy querido en la ciudad, que ofreció una intervención cargada de sentimiento y referencias a la identidad propia de la Semana Santa melillense.
El acto reunió a representantes institucionales, entre ellos el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, miembros de Delegación del Gobierno, el comandante general Luis Cortés, el vicario episcopal Eduardo Resa y los hermanos mayores de las cinco cofradías locales.
La música corrió a cargo de Asbanor, dirigida por Salvador Bellido, que interpretó marchas como Margot o Encarnación coronada. La presentación estuvo en manos de Carlos Rubiales, quien recordó a dos pregoneros ya fallecidos, Ángel Castro y sol Adelina, en el primer aniversario de su muerte.
Rubiales dio paso al pregonero de 2025, Francisco Espínola, que destacó la capacidad de Pomares para transmitir fe y emoción. Tras un breve repaso a su trayectoria, afirmó que el pregón sería “un canto profundo” a la esencia de la Semana Santa de Melilla.
Pomares inició su intervención subrayando que cada ciudad vive estas fechas de forma distinta, pero que “el embrujo de Melilla no lo tiene cualquiera”. Envió un mensaje de ánimo al presidente de la Agrupación de Cofradías, Gregorio Castillo, ausente por motivos personales, y animó a Asbanor a sentirse orgullosa de su labor musical, a la que definió como “bastión de libertad”.
El pregonero recorrió los momentos más significativos de la Semana Santa local, desde el barrio que cruza el río con Jesús Cautivo hasta la emoción del Domingo de Resurrección. Recordó también su vínculo con la Cofradía de la Flagelación, heredado de su familia, y defendió que estas fechas son un tiempo de reflexión más allá de las procesiones.
Antes de concluir, dedicó unas palabras a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, cuya presencia simbólica lo acompañó durante todo el acto. Tras su intervención, recibió el nazareno de plata y el reconocimiento oficial como pregonero de 2026.
Ya ante los medios, Pomares se mostró satisfecho y reivindicó la importancia de proteger la identidad propia de la Semana Santa melillense. A una semana del inicio oficial, aseguró que afronta estos días con la misma ilusión de siempre.