Melilla confirma un caso de rabia en un perro que cruzó la frontera
Un pastor alemán que entró por la frontera el 3 de junio ha dado positivo en rabia. El animal murió al día siguiente y Salud Pública pide a cualquier persona que pudiera haber tenido contacto que acuda a Alfonso XIII
La rabia en Melilla vuelve a escena. La Consejería de Salud Pública ha confirmado el primer caso del año en un perro pastor alemán que entró por la frontera el pasado 3 de junio. El animal, de gran tamaño y pelaje negro y fuego, terminó dentro de un autoservicio de General Astilleros 68, donde fue capturado. No llegó a morder ni a tener contacto con personas o animales, según la información oficial, y murió al día siguiente.
Aun así, Salud Pública lanza un aviso claro: cualquier persona que haya sido mordida o haya tenido contacto salival con este perro en esa fecha o antes debe acudir a las dependencias de Alfonso XIII. La rabia no da margen de error.
Un caso que reabre un debate pendiente
El positivo de Melilla coincide con otro episodio reciente: un perro que pasó por España antes de detectarse su rabia en Italia. Dos avisos en pocos días que reactivan un debate que lleva años sobre la mesa: la falta de un criterio único de vacunación antirrábica en España.
La Organización Colegial Veterinaria (OCV) insiste en que el país sigue funcionando con normas distintas según la comunidad, lo que genera respuestas desiguales ante una enfermedad que sigue siendo de máxima gravedad. Reclaman un marco común, basado en evidencia científica, que permita anticiparse a episodios como este y evitar alarmas sanitarias innecesarias.
España mantiene una proximidad geográfica y movilidad constante con zonas donde la rabia es endémica, recuerdan los veterinarios. Por eso, garantizar una cobertura vacunal suficiente y una inmunidad real en la población animal no es una recomendación: es una necesidad.
Contexto y riesgo real
La rabia no entiende de fronteras administrativas. Y Melilla, como Ceuta, vive pegada a un territorio donde la enfermedad sigue presente. Cada caso obliga a activar protocolos, revisar medidas y recordar que la prevención es la única barrera eficaz.
Este nuevo positivo vuelve a demostrarlo.