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Somos Melilla acusa al Gobierno de "vergüenza nacional": El agua sigue sin llegar a algunos barrios

Somos Melilla insiste en denunciar la gestión del agua y los cortes del Gobierno de Imbroda./archivo

Somos Melilla ha denunciado públicamente este lunes la grave crisis de desabastecimiento de agua que sufren numerosos barrios de la ciudad. Carmen Molina, miembro de la Ejecutiva del partido, ha exigido responsabilidades tanto al Gobierno central como al Ejecutivo local, tras una jornada en la que multitud de familias melillenses han vuelto a sufrir cortes intermitentes y una falta total de presión en el suministro.

Molina ha calificado la situación de insostenible y ha lamentado que “muchos niños se han levantado hoy para ir al colegio y no han podido ni lavarse la cara”, un escenario que considera inadmisible para una ciudad española en pleno siglo XXI.

“Esto no es una anécdota. Es el resultado acumulado de dos fracasos políticos que se solapan y se retroalimentan: el del Gobierno local y el del Gobierno central. Dos administraciones que se señalan mutuamente mientras los vecinos se quedan sin agua”, ha manifestado la dirigente de la formación.

25 años de retraso

Desde Somos Melilla consideran “incomprensible” que tras un cuarto de siglo de gestión, las autoridades hayan sido incapaces de dotar a la ciudad de una infraestructura sólida que garantice el abastecimiento las 24 horas del día y los 365 días del año, un logro que, según ha recordado Molina, Ceuta sí ha conseguido.

El principal foco de la crítica se ha dirigido al estado de la desaladora de Melilla, considerada una infraestructura crítica y vital para la población. Molina ha tildado de “vergüenza nacional” y de “indignante” el estado en el que el Gobierno de España ha entregado la planta. “Que una instalación de la que depende el agua con la que nos duchamos esté literalmente cayéndose a pedazos es la demostración más clara de que para el Gobierno central, Melilla no existe”.

Críticas al Gobierno de Imbroda

La formación tampoco ha ahorrado reproches para el Ejecutivo autonómico liderado por Juan José Imbroda. Somos Melilla acusa al Gobierno local de complicidad y de una evidente falta de previsión al aceptar una infraestructura deteriorada que ahora requerirá una inversión millonaria de fondos públicos para su puesta a punto.

“Llevan años sabiendo que la red de distribución tiene problemas, que los barrios periféricos son los más castigados y que los cortes son recurrentes. Han hecho lo que mejor saben hacer: mirar hacia otro lado y esperar que el problema se resuelva solo”, ha aseverado Molina.

Finalmente, la representante de la Ejecutiva ha contrapuesto la gravedad de la situación vecinal con el gasto público de la administración local, desvelando que “este mismo fin de semana, el Gobierno local estaba en Los Pinos celebrando una fiesta que nos ha costado a los melillenses más de 17.000 euros”. Para Somos Melilla, la falta de suministro no es casual, sino el resultado directo de unos gobernantes que han decidido, sistemáticamente, que el agua de los ciudadanos no es una prioridad.