La Casa de Ceuta acompaña el traslado del Simpecado del Rocío

Procesión de Gracia

El traslado del Simpecado desde el Foso del Hornabeque hasta el Sagrado Corazón volvió a llenar las calles de Melilla de ambiente rociero, con la presencia del presidente de la Casa Regional de Ceuta en Melilla, Ramón de la Cruz

A mediodía, las campanas de la Iglesia de la Purísima Concepción marcaron el inicio de la Procesión de Gracia, el acto que abre el camino hacia la romería rociera. El Simpecado salió a la calle entre aplausos y un ambiente festivo que reunió a vecinos, fieles y representantes de distintas hermandades de la ciudad.

Entre los asistentes destacó la presencia del presidente de la Casa Regional de Ceuta en Melilla, Ramón de la Cruz, invitado por la Hermandad del Rocío para acompañar el traslado. Su participación reforzó la idea de unión entre ambas ciudades autónomas, un vínculo que se repite en cada celebración compartida.

Procesión de Gracia

El recorrido partió desde la Casa Hermandad, en el Foso del Hornabeque, con una parada previa en la Parroquia Castrense de la Inmaculada Concepción antes de continuar hacia el Sagrado Corazón. Durante todo el trayecto, los tamborileros marcaron el paso del cortejo, con la figura del tamborilero Emilio Ortigosa como uno de los referentes más queridos por los rocieros melillenses.

Uno de los momentos más emotivos se vivió en la Plaza Menéndez Pelayo, donde el cortejo se detuvo para que los devotos pudieran bailar sevillanas ante el Simpecado. Fue un instante de participación espontánea que volvió a mostrar la fuerza del sentimiento rociero en la ciudad.

La jornada culminó con la colocación del Simpecado en su altar en la Iglesia del Sagrado Corazón. Allí, los presentes entonaron la Salve Rociera, cerrando un acto que marca el inicio de la preparación para la romería.

Con este traslado, Melilla da por comenzado su camino hacia el Rocío. Ahora llega el tiempo de ensayos, preparativos y convivencia para una Hermandad que, un año más, se dispone a cruzar a la otra orilla movida por la devoción a la Virgen.