Empresarios denuncian que la aduana con Marruecos "sigue sin operar pese al acuerdo bilateral" con España
La Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) ha vuelto a alzar la voz ante lo que consideran una situación insostenible: la aduana comercial con Marruecos continúa sin operar de forma real, a pesar de que España y Marruecos anunciaron su reapertura dentro de la nueva etapa de relaciones tras el cambio de posición español respecto al Sáhara Occidental.
El presidente de la patronal, Enrique Alcoba, explica que en la práctica el tránsito de mercancías entre Melilla y la ciudad marroquí de Beni Enzar sigue paralizado. Señala que, aunque sobre el papel se ha trasladado que el puesto aduanero está abierto, lo que encuentran los operadores es un escenario lleno de dudas, normas imprecisas y ausencia de un protocolo claro que garantice el movimiento seguro de productos.
Según Alcoba, esta falta de certidumbre está frenando cualquier operación comercial. Ninguna empresa quiere arriesgarse a enviar mercancías que podrían quedar retenidas o verse sometidas a criterios cambiantes. “La frontera puede estar abierta en teoría, pero mientras no exista seguridad jurídica, nadie va a mover nada”, sostienen desde la patronal.
Impacto directo en el economía local
Esta situación está generando un impacto directo en la economía local. Habitualmente, el comercio transfronterizo representa una vía importante de actividad para numerosos negocios melillenses, especialmente para importadores, distribuidores y operadores logísticos. La ausencia de una aduana plenamente operativa impedirá, según advierten, que se recuperen los niveles de intercambio comercial previos al cierre decretado por Marruecos en 2018.
Los empresarios reclaman que tanto el Gobierno de España como las autoridades marroquíes aclaren de manera definitiva en qué punto se encuentra el proceso. Consideran imprescindible que se informe públicamente de los pasos que faltan para activar la aduana, qué requisitos se exigirán a las empresas y cuándo podrán reanudarse los envíos con todas las garantías administrativas y fiscales.
Además, la CEME-CEOE advierte de que la falta de avance no solo genera frustración en el sector, sino que también alimenta la desconfianza en las relaciones bilaterales. Por ello, insiste en la necesidad de que ambos gobiernos despejen cualquier ambigüedad y expliquen si existe algún obstáculo político o técnico que esté impidiendo que la aduana funcione de forma normal.