SUMINISTRO DE AGUA

Melilla proyecta una nueva desaladora para garantizar el agua durante los próximos 20 años

DESALADORA

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, ha anunciado el inicio de los estudios técnicos para la construcción de una segunda planta desaladora. La infraestructura, con una capacidad de hasta 19.000 metros cúbicos diarios, busca solucionar definitivamente los problemas de abastecimiento hídrico de la ciudad.

Melilla afrontará los retos del abastecimiento de agua con una ambiciosa medida a largo plazo: la construcción de una nueva planta desaladora. Así lo ha anunciado este lunes el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien ha confirmado que ya se han iniciado los estudios técnicos para poner en marcha el proyecto, con el objetivo de garantizar el suministro durante al menos dos décadas.

La futura instalación, que se financiará con fondos propios de la ciudad, contará con dos módulos de producción y una capacidad estimada de entre 18.000 y 19.000 metros cúbicos diarios. Esta cifra permitirá cubrir con holgura las necesidades de la población melillense, especialmente teniendo en cuenta las limitaciones del actual sistema y la saturación de los pozos subterráneos, que hoy solo sirven como complemento.

“Melilla es un territorio insular, sin acceso a cuencas fluviales cercanas. No podemos depender de unos pozos que ya están al límite. Necesitamos una solución estructural y moderna, y esa solución pasa por una nueva desaladora”, ha señalado Imbroda durante una comparecencia pública. Según explicó, la previsión del Ejecutivo local es que el proyecto quede totalmente definido y encauzado antes del final de la legislatura.

El mandatario también ha apuntado que el Gobierno local trabaja en la búsqueda de una ubicación adecuada para la planta y ha reprochado al Ejecutivo central su falta de apoyo. “No tenemos ahora mismo ayuda del Estado, pero eso no nos detendrá. Si el señor Feijóo llega al Gobierno, hablaremos. De momento, avanzamos con nuestros propios medios”, ha afirmado.

Además, Imbroda ha exigido la cesión del Pantano de las Adelfas, una infraestructura en desuso desde hace cinco años y que la Ciudad Autónoma quiere transformar en un depósito estratégico de agua. “Es absurdo que un recurso como ese esté parado. Su recuperación sería clave para reforzar la seguridad hídrica de Melilla”, ha defendido.

El anuncio llega en un momento de alta tensión institucional tras los cortes de agua registrados recientemente en la ciudad, motivados por fallos en la actual planta desaladora. El Ejecutivo melillense ha acusado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, de “incumplimientos contractuales” y no descarta llevar el caso a la justicia.

Por su parte, la CHG ha negado estas acusaciones, asegurando que los obstáculos parten del propio Gobierno local, al que reclama colaboración para reactivar las obras de abastecimiento. Según el organismo, desde hace más de un año no se permite el acceso de sus técnicos a la planta desaladora.

Con esta nueva apuesta por la autosuficiencia hídrica, Melilla trata de cerrar una etapa marcada por la incertidumbre en el suministro de agua y se prepara para afrontar con mayor resiliencia los desafíos futuros derivados del cambio climático y la presión sobre los recursos.