Somos Melilla lleva al Defensor del Pueblo la "puñetera vergüenza" del suministro de agua
Somos Melilla ha anunciado que solicitará de forma inmediata la intervención del Defensor del Pueblo para defender los derechos fundamentales de los melillenses ante la crisis crónica en el suministro de agua que sufre la ciudad.
El presidente de la formación, Amín Azmani, ha calificado la situación actual de “puñetera vergüenza” y de “calvario inaceptable que no nos merecemos”. El líder de Somos Melilla ha denunciado la alarmante pérdida de calidad de vida que sufren los ciudadanos en pleno año 2026 debido a las restricciones.
“Tenemos familias que tienen que ir corriendo a su casa antes de las diez de la noche, porque si no, no pueden ducharse”, ha manifestado Azmani, quien también ha criticado que padres y madres se vean obligados a llenar cubos de agua sin saber si dispondrán de suministro a la mañana siguiente, impidiendo que las personas mayores puedan cocinar, lavar o hacer una vida normal.
Infraestructuras abandonadas
Desde la formación política se ha señalado que la solución al problema del agua existe, pero acusan tanto al Gobierno de la Ciudad Autónoma (PP) como a la Delegación del Gobierno (PSOE) de limitarse a “pelearse, lanzarse los trastos y echarse la culpa uno a otro” en lugar de trabajar. Azmani ha desglosado las tres grandes infraestructuras que se encuentran actualmente desaprovechadas o deficientes por falta de gestión.
La planta desaladora, una instalación que antes dependía del Estado y ahora es competencia de la Ciudad Autónoma, la cual acumula “años de abandono y de falta de mantenimiento” que están provocando graves consecuencias.
El pantano de las Adelfas, una infraestructura construida hace más de 20 años bajo la responsabilidad del Estado (PSOE) que puede almacenar 300.000 metros cúbicos de agua y que “jamás se ha conectado a la red de distribución”, lo que evitaría la mayoría de los cortes actuales.
Por último, la red de distribución, ya que según Azmani el 50% de las tuberías de la ciudad no se ha renovado en las últimas dos décadas, lo que provoca fugas constantes por todo el territorio de Melilla. “Hay desidia, hay abandono y no lo ven prioritario. Prefieren gastarse el dinero en otras cuestiones”, ha recriminado con dureza el portavoz de Somos Melilla, comparando la gestión local con la de Ceuta, ciudad que dispone de agua las 24 horas del día los 365 días del año gracias a contar con dos desaladoras.
Responsabilidad
Somos Melilla ha avanzado que no se pondrá “de perfil” ni buscará “excusas y pretextos” ante esta situación. Por ello, Azmani ha exigido directamente al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, que “se pongan las pilas” de manera inmediata.
“Que no piensen solo en votos. Los melillenses somos ciudadanos con derechos que exigimos tener agua potable las 24 horas del día. Basta ya de tanta desidia”, ha concluido el líder de la formación, recordando que el agua no es un privilegio ni un capricho, sino una necesidad básica y fundamental.