La Casa de Ceuta en Melilla, presente en la clausura de la etapa de la Cofradía Castrense
La Real Cofradía Castrense de Nuestro Padre Jesús Humillado y María Santísima de la Piedad culminó este fin de semana una intensa programación religiosa en la Parroquia Castrense de la Inmaculada Concepción, que se prolongó los días 13, 14 y 15 de septiembre con motivo de las festividades de la Exaltación de la Santa Cruz y de María Santísima de la Piedad.
Entre las entidades invitadas, la Casa Regional de Ceuta en Melilla tuvo un papel protagonista. Cofrade de honor desde 2010, estuvo representada en la jornada del lunes 15 por su presidente y vicepresidente, quienes quisieron acompañar a la hermandad en el día dedicado a María Santísima de la Piedad.
El programa incluyó el rezo del Rosario a las 19:30 horas y la Santa Misa a las 20:00 horas, oficiada por el reverendo padre David Sevilla, director espiritual de la Cofradía, y acompañada musicalmente por Adolfo García al órgano y Olaya Jiménez al violín.
El acto, presidido por el comandante general de Melilla, Luis Cortés, reunió además a autoridades militares, representantes de cofradías y hermandades de la ciudad y miembros de diversas entidades, consolidando así el carácter solemne de la cita.
La celebración coincidió, además, con el final de mandato del hermano mayor, Andrés Domínguez, y de su junta de gobierno. El próximo 20 de septiembre, la Cofradía celebrará un Cabildo de Elecciones para elegir a la nueva directiva que guiará el rumbo de la corporación.
La Casa de Ceuta en Melilla aprovechó su presencia para felicitar expresamente a Domínguez y a su equipo por la labor desempeñada en los últimos años, tanto en el fortalecimiento del culto como en la dimensión social y organizativa de la hermandad. Desde la institución ceutí destacaron, además, el “cariño especial” que les une a la Cofradía Castrense y el compromiso de seguir estrechando unos lazos que ya forman parte de la vida religiosa y cultural de Melilla.