El exDAO José Ángel González deja su vivienda oficial y pone rumbo a Melilla en plena investigación judicial
El ex alto cargo de la Policía Nacional, acusado de agresión sexual, afrontará el 17 de marzo una decisión clave sobre la continuidad del proceso penal mientras surgen nuevas denuncias
José Ángel González, exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, ha abandonado esta mañana la vivienda oficial en la que residía hasta ahora. Según ha trascendido, la mudanza se produjo en torno al mediodía y su destino final será Melilla, ciudad en la que ya ejerció responsabilidades policiales en el pasado.
Durante las últimas horas se había especulado con distintos posibles destinos, entre ellos Valladolid o La Rioja. Sin embargo, finalmente será la ciudad autónoma el lugar al que se traslade el ex alto mando. La elección no es casual: en 2014 fue nombrado jefe superior de Policía en Melilla, etapa en la que recibió la Orden de San Raimundo de Peñafort, concedida por el entonces ministro de Justicia, Rafael Catalá.
La trayectoria profesional de González ha estado estrechamente ligada a Valladolid, donde dirigió durante casi dos décadas una unidad de intervención policial y donde actualmente reside su esposa. No obstante, su carrera comenzó a consolidarse mucho antes. En 2002 fue ascendido a comisario y destinado a la Brigada de Extranjería y Fronteras de Alicante. Tres años después, en 2005, regresó a la capital castellanoleonesa como Comisario provincial, cargo que desempeñó durante nueve años y que marcó una etapa clave en su ascenso dentro del cuerpo.
Su salida de la vivienda oficial se produce en un contexto judicial delicado. El próximo 17 de marzo están citados tanto el exDAO como la primera presunta víctima ante el juzgado, que deberá decidir si los indicios presentados justifican la continuación de la investigación penal.
La denuncia sostiene que la presunta agresión sexual tuvo lugar en abril de 2025 en la vivienda ministerial. Según el relato presentado, la víctima —subordinada del entonces alto cargo— habría sido presionada para acudir al domicilio mientras se encontraba de servicio.
En los últimos días, además, han surgido nuevos elementos que podrían ampliar el alcance del caso. El abogado de la denunciante, Piedrafita, aseguró públicamente que ha sido contactado por una segunda mujer que también se considera víctima. “Lo llamativo ha sido hoy, que me llama una segunda víctima del DAO. Es lo que me afirmaba mi cliente; con una encerrona tan bien engrasada y ejecutada, ella no era la única”, afirmó el letrado.
Mientras la investigación avanza, el foco permanece puesto en la decisión judicial del 17 de marzo, una fecha que podría marcar un punto de inflexión en el futuro procesal del exdirigente policial.