El debut liguero de la UD Melilla juvenil en el Grupo IV de División de Honor no pudo tener un desenlace más cruel. Los azulinos cayeron (1-2) ante el Vázquez Cultural en La Espiguera, encajando el tanto definitivo en la última jugada del encuentro, cuando ya saboreaban un punto trabajado. Pese a la derrota, los de la ciudad autónoma mostraron coraje, compromiso y una propuesta ofensiva que hizo vibrar a la grada.
Un once valiente desde el inicio
El técnico melillense apostó por un once inicial con Jota en portería; Adam, Nico (Jorge 79’), Amin e Iniesta en defensa; Ortega (Olmedilla 57’), José Pablo y Álvaro (Naim 62’) en el centro del campo; y un tridente en ataque con Hugo Pech (Cabrero 79’), Abraham Senso y Álex Galán (Hugo Esqueta 57’).
La UD Melilla saltó con intensidad, mordiendo cada balón dividido y llevando el peso del juego. Abraham Senso tuvo la primera ocasión clara, aunque su disparo se marchó desviado. Poco después, el delantero fue derribado dentro del área cuando encaraba al meta rival, pero el colegiado no señaló el penalti pese a las protestas locales.
El infortunio arbitral se convirtió en castigo en el 23’, cuando una acción similar en el área contraria sí fue sancionada como pena máxima. El Vázquez Cultural no perdonó desde los once metros y se adelantó en el marcador.
Ocasiones sin premio
Lejos de venirse abajo, los unionistas reaccionaron. Abraham estuvo cerca del empate, pero un defensa sacó bajo palos su remate. En el 32’, Amin remató de cabeza a las manos del portero visitante. La primera mitad se cerró con los azulinos volcados en ataque y el rival aguantando como podía.
Tras el descanso, el guion se mantuvo. La entrada de Hugo Esqueta y Ale Olmedilla dio mayor profundidad a los locales, que continuaban generando peligro por bandas. Hugo Pech estuvo muy activo, pero no encontró el premio del gol. La grada reclamó otro penalti tras una caída del extremo sevillano dentro del área, aunque de nuevo el árbitro desestimó las protestas.
La alegría y el mazazo final
Con el paso de los minutos, los cambios dieron oxígeno al equipo. Cabrero, Jorge y Naim aportaron frescura en el tramo decisivo. Tanto insistió la UD Melilla que logró empatar en el 84’. Un córner servido por Hugo Esqueta fue cabeceado a la red por Abraham Senso, desatando la euforia en La Espiguera.
Cuando todo apuntaba a un empate merecido, llegó el mazazo. En la última jugada del partido, un error defensivo en la salida de balón permitió al Vázquez Cultural lanzar una contra letal que culminó con el 1-2 definitivo, dejando helados a jugadores y afición.
Toca levantarse
La derrota deja un sabor amargo en el estreno liguero, pero también la sensación de que este equipo tiene hambre, carácter y fútbol para competir en la categoría. El próximo martes, los unionistas pondrán ya la mente en la segunda jornada, donde visitarán al CD Mosquito en Sevilla con la intención de transformar el esfuerzo en puntos.