El Club Voleibol Melilla volvió a ofrecer una demostración de entrega y competitividad en una séptima jornada liguera poco habitual, disputada entre semana y marcada por la exigencia extra que supone para ambos equipos. Pese al apoyo constante del público del Javier Imbroda y a un esfuerzo colectivo sobresaliente, el conjunto azulino cayó por 2-3 ante OCISA Haro Rioja Vóley en un enfrentamiento vibrante que mantuvo la emoción hasta la última acción del partido.
Desde los primeros compases quedó claro que se medían dos equipos que atraviesan un nivel muy similar. Melilla, que afrontaba la jornada en cuarta posición gracias a su gran regularidad y a haber sumado en todos los encuentros anteriores, buscaba prolongar su brillante estreno en la máxima categoría. Enfrente estaba un Haro situado más abajo en la tabla, octavo, pero con el mismo balance de victorias y derrotas, y con la ambición de sorprender a domicilio.
El choque transcurrió con la igualdad esperada entre dos plantillas sólidas y muy equilibradas. El CV Melilla mostró de nuevo personalidad, solvencia en recepción y una ofensiva más estable que en partidos anteriores, aunque el conjunto riojano supo aprovechar la veteranía de sus jugadoras clave para castigar cada desajuste local.
Sobre la pista se vivió un duelo anotador de primer nivel. Valeria Rosado se erigió en la máxima realizadora del encuentro con 23 puntos y fue una de las principales armas ofensivas del cuadro melillense. En el lado visitante, Florencia Giglio respondió con 20 puntos decisivos, especialmente en los instantes más calientes del partido.
La batalla en la red no se quedó atrás. La polaca Justyna Lukasik volvió a destacar en el bloqueo y en la intimidación sobre las atacantes rivales, mientras que la brasileña Fernanda Gritzbach plantó cara con su impecable lectura defensiva y un servicio flotante que generó continuos problemas.
En la faceta defensiva, el pulso entre dos de las líberos más destacadas de la Liga Iberdrola volvió a ser determinante. Almudena Martín sostuvo a Melilla con una recepción sobresaliente, mientras que Aida Etxebarría fue vital para mantener al Haro en pie en los momentos de máximo apuro. Ambas, capitanas y líderes de sus equipos, protagonizaron acciones que levantaron al público.
Pese a los altibajos propios de un partido tan igualado, las jugadoras dirigidas por Alberto Rodríguez lograron llevar el encuentro al set decisivo gracias a su capacidad de reacción y a un ataque que fue ganando fluidez con el paso de los puntos. La afición, una vez más, llevó en volandas al equipo.
El ‘tie-break’ fue un resumen de todo el choque: tensión máxima, marcador cambiante y dos equipos devolviendo golpe por golpe. Melilla tuvo opciones claras de cerrar la victoria, pero el empuje final del Haro Rioja Vóley terminó inclinando la balanza y firmando el 2-3 definitivo.
A pesar del resultado, el CV Melilla suma un punto y se sitúa en quinta posición, consolidando su presencia en la parte alta de la clasificación y demostrando que está totalmente preparado para competir de igual a igual ante cualquier rival de la categoría.
El conjunto azulino apenas tendrá tiempo para recuperarse. El próximo compromiso será el domingo 23 de noviembre de 2025 a las 12:00, de nuevo en el Pabellón Javier Imbroda, donde recibirá al DSV Sant Cugat, otro adversario directo en la lucha por los puestos nobles.