El juvenil de la UD Melilla despide el año con una dura derrota a domicilio tras caer por 7-0 ante el Real Betis, líder de la categoría, en un encuentro correspondiente a la jornada 14 de la División de Honor Juvenil. El choque se disputó en la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo, escenario en el que el conjunto verdiblanco impuso su ley de principio a fin.
El partido, que debía haberse celebrado semanas atrás y fue aplazado por las condiciones meteorológicas, evidenció desde los primeros minutos la diferencia existente entre ambos equipos. El Betis salió con un ritmo muy alto y pronto encarriló el marcador, anotando tres goles en los primeros compases del encuentro. La UD Melilla trató de asentarse sobre el terreno de juego, pero la presión y la calidad del líder hicieron imposible contener las llegadas locales, que ampliaron la renta con un cuarto tanto antes del descanso, dejando el 4-0 al término de la primera mitad.
Los melillenses formaron de inicio con Jota bajo palos; Adam, Dani, Nico y Amin en defensa; Santi, Hugo Esqueta y Barbero en el centro del campo; y Cabrero, Baghouri y Galán en la parcela ofensiva. Pese al esfuerzo colectivo y a la lucha mostrada durante varias fases del partido, la superioridad bética en su feudo fue incontestable.
Tras el paso por vestuarios, el ritmo del encuentro descendió notablemente, aunque el Betis continuó mandando en el juego y en las áreas. El quinto gol llegó en el minuto 55, y ya en el tramo final, cuando restaba menos de un cuarto de hora para el pitido final, los locales cerraron la goleada con el sexto y séptimo tanto, certificando una victoria clara ante su afición.
Con este resultado, la UD Melilla Juvenil pone punto final al año con una derrota ante uno de los rivales más potentes del campeonato, en un partido exigente que sirve como experiencia en una categoría de máximo nivel y que obliga al conjunto unionista a seguir trabajando para afrontar con mejores sensaciones la segunda parte de la temporada.