El sistema de receta electrónica pública para mutualistas y beneficiarios de MUFACE, ISFAS y MUGEJU continuará operativo en Melilla hasta, al menos, el año 2030. Así lo recoge la adenda publicada este sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que amplía durante cuatro años adicionales el convenio firmado inicialmente en 2022 entre las mutualidades estatales y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).
La resolución, fechada el pasado 4 de mayo de 2026, garantiza la continuidad de un modelo de prescripción farmacéutica digital que afecta directamente a miles de mutualistas y beneficiarios residentes tanto en Melilla como en Ceuta.
La decisión fue adoptada de forma unánime por las entidades implicadas y formalizada el pasado 20 de abril mediante la firma de los máximos responsables de los organismos participantes.
La prórroga del convenio permitirá mantener activo el sistema de receta electrónica integrado en el INGESA una vez finalice la vigencia actual del acuerdo.
Gracias a este modelo, los mutualistas adscritos a las diferentes entidades podrán seguir accediendo a la prescripción y dispensación de medicamentos mediante procedimientos electrónicos, evitando así el uso tradicional de recetas en papel.
El convenio afecta concretamente a los beneficiarios de:
- MUFACE (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado)
- ISFAS (Instituto Social de las Fuerzas Armadas)
- MUGEJU (Mutualidad General Judicial)
La continuidad del sistema supone un nuevo paso en el proceso de digitalización sanitaria implantado en los últimos años en Melilla.
Según recoge el propio INGESA, la receta electrónica constituye una modalidad de asistencia sanitaria digital que permite emitir y transmitir prescripciones médicas por medios electrónicos para que posteriormente puedan ser dispensadas en las farmacias.
Este sistema facilita tanto la gestión médica como el acceso de los pacientes a sus tratamientos farmacológicos, simplificando los procedimientos administrativos y reduciendo el uso de documentación física.
Además, el modelo implantado en Melilla se encuentra conectado con el proyecto de Receta Electrónica Interoperable del Sistema Nacional de Salud, cuyo objetivo es permitir que los medicamentos puedan dispensarse electrónicamente en cualquier farmacia del territorio nacional.
Uno de los aspectos destacados de la adenda publicada en el BOE es que la ampliación del convenio no implicará nuevas obligaciones económicas para ninguna de las partes firmantes.
El texto oficial establece expresamente que la prórroga “no supone ninguna obligación económica” añadida para las administraciones y organismos implicados.
Asimismo, la eficacia del acuerdo queda vinculada a su inscripción en el Registro Electrónico estatal de Órganos e Instrumentos de Cooperación del sector público estatal (REOICO), además de su correspondiente publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado.
La adenda mantiene vigentes todas las cláusulas recogidas en el convenio original firmado en mayo de 2022, salvo las modificaciones incorporadas específicamente en esta ampliación.
La continuidad de este sistema tiene una importancia singular en Melilla, ya que, al igual que ocurre en Ceuta, la gestión sanitaria pública depende directamente del INGESA, organismo adscrito al Ministerio de Sanidad.
A diferencia de lo que sucede en la mayoría de comunidades autónomas españolas, donde las competencias sanitarias están transferidas, Melilla mantiene un modelo de gestión sanitaria estatal directa.
La consolidación de la receta electrónica supone, por tanto, uno de los principales avances tecnológicos y administrativos aplicados en los últimos años dentro del sistema sanitario melillense.
Con la publicación oficial de la prórroga en el BOE, queda garantizada la continuidad de este servicio digital para mutualistas y beneficiarios hasta, al menos, el año 2030.