Imbroda acusa a la oposición de "carroñera" por intentar sacar rédito político de la polémica de Jumilla

El presidente de Melilla defiende el modelo de convivencia promovido por su Gobierno y recuerda la tradición de respeto religioso en la ciudad
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photo_camera Imbroda acusa a la oposición de "carroñera" por intentar sacar rédito político de la polémica de Jumilla / Gobierno de Melilla

El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha reaccionado con dureza ante las críticas de la oposición por el debate generado a raíz de la polémica moción aprobada en Jumilla (Murcia), que ha vetado la celebración de fiestas islámicas en espacios públicos, una medida respaldada por Vox y modificada por el PP. Imbroda ha acusado a PSOE y Coalición por Melilla (CPM) de actuar con una actitud “carroñera” y buscar “malmeter” para obtener un beneficio político, en medio de lo que ha calificado como “una pugna intensa” entre estos partidos.

El presidente ha recordado que el actual modelo de convivencia en Melilla, caracterizado por el respeto y la integración, fue impulsado precisamente por su Gobierno. “Es un sarcasmo que se intente dudar de nuestra postura cuando los hechos nos avalan desde hace décadas”, ha señalado, poniendo en valor que Melilla fue “la primera ciudad europea en celebrar el Aid El Kebir” y que, desde siempre, “se ha respetado, apoyado y acompañado a todos en sus expresiones religiosas”.

La polémica nacional se originó tras la aprobación en Jumilla de una enmienda del PP a una moción de Vox que impide realizar actividades religiosas islámicas en instalaciones deportivas municipales, salvo las promovidas por el Ayuntamiento. Esta decisión generó un rechazo inmediato de partidos como PSOE, CPM y Nueva Melilla, que instaron al Gobierno local a manifestarse y garantizar la celebración de festividades islámicas en la ciudad autónoma.

En respuesta a estas críticas, Imbroda ha subrayado que “no tenemos que dar explicaciones a nadie de lo que hagan los demás”, sino que “solo rendimos cuentas de lo que hacemos y lo que hacemos está clarísimo”. Además, ha minimizado las acusaciones señalando que quienes pretenden vincular a Melilla con la polémica murciana solo buscan “sacar rédito político” y que “aunque en este caso le damos un punto a CPM que lo ha hecho primero, regularmente damos la clasificación”.

El presidente ha respondido también a usuarios de redes sociales, asegurando que “no se prohíbe la religión musulmana” en Melilla, insistiendo en que la ciudad mantiene un modelo de convivencia que respeta y protege todas las manifestaciones culturales y religiosas de sus ciudadanos.

Esta declaración de Imbroda se produce en un momento en el que la cuestión de las fiestas islámicas en el espacio público se mantiene como foco de atención a nivel nacional, pero también local, dada la composición demográfica y la realidad multicultural de Melilla. La tensión entre los partidos de la oposición y el Gobierno regional refleja, en buena medida, la sensibilidad y el peso político que este asunto tiene en la sociedad melillense.