Isabel Moreno no entiende que los melillenses no sepan, a día de hoy, cuándo volverá a estar operativa la Aduana Comercial ni cuándo se restaurará el régimen de viajeros entre España y Marruecos. Mientras tanto, condena, el Ejecutivo Socialista “sigue anclado en vaguedades y excusas peregrinas que no buscan más que la dilación sine die”. “Y esa dilación, no nos engañemos, constituye una forma de renuncia, porque es la renuncia silenciosa a ejercer plenamente la soberanía nacional en nuestras fronteras”, incide.
La dirigente popular ha expresado con firmeza que el Gobierno central no puede seguir tolerando indefiniciones en su propia soberanía, que, a su juicio, es lo que estamos padeciendo hasta el momento. “Escuchamos al ministro Albares sostener que la Aduana Comercial de Melilla no está cerrada definitivamente. Pero, ¿por qué no nos informa de cuánto tiempo más vamos a vivir en este limbo diplomático? ¿Por qué no informa de cuándo se va a reabrir plenamente? ¿Por qué no es capaz de garantizar un horizonte claro para el libre comercio en esta aduana del siglo XXI de la que tanto presume? Mientras tanto, Marruecos impone restricciones unilaterales y el Gobierno del señor Sánchez guarda un silencio que no es diplomacia, sino sumisión, claudicación”, asevera.
La representante de Melilla en la Cámara Alta también rechaza de lleno que el Gobierno de la Nación presuma de tener unas buenas relaciones con Marruecos cuando, tal y como ha comentado, “no se puede hablar de buena vecindad sin respeto”. “Melilla no puede seguir pagando el precio del silencio diplomático ni del cálculo político. No podemos resignarnos a ser una excepción dentro de España, porque Melilla, junto con Ceuta, es la frontera sur terrestre de España y de Europa. Por tanto, no somos un caso marginal en la política exterior, sino un activo estratégico del Estado porque lo que sucede aquí afecta al conjunto de la nación, afecta a la integridad de nuestras fronteras, al cumplimiento de acuerdos internacionales y, por supuesto, al respeto a los ciudadanos”, añade la popular.
En este marco, Moreno ha demandando que exista una reciprocidad en nuestras fronteras, critica que Marruecos siga imponiendo restricciones a los ciudadanos españoles y condena que se haya suspendido el régimen de viajeros.
A raíz de todo lo expuesto, señala que Melilla y Ceuta, que son dos ciudades españolas y europeas, “están siendo tratadas como si fueran una especie de anomalía geográfica, en vez de lo que son: parte íntegra de nuestro territorio nacional”. Moreno insiste en denunciar el silencio cómplice del Gobierno Socialista ante la actitud del reino alauita, le afea que no defienda los intereses de sendas regiones y le exige una respuesta inmediata y concreta ante todo lo que está ocurriendo. “¿Cuál es la fecha de reapertura de la Aduana Comercial? ¿Cuál es la fecha de reactivación del libre comercio en nuestra Aduana Comercial? ¿Y cuál es la fecha para la recuperación plena del régimen de viajeros en condiciones de absoluta igualdad entre España y Marruecos? Porque lo que está en juego no solo es el futuro económico de nuestras ciudades, sino el principio de integridad nacional, el respeto a nuestras fronteras y el valor reputacional de España”, remarca la senadora.
Para finalizar, ha resaltado la conveniencia de que la delegada del Gobierno responda a todas estas preguntas, aunque, lamentablemente, dice, “ella es más de enterarse por la prensa” de lo que sucede en la ciudad. En este sentido, acusa a Sabrina Moh de haberse convertido en parte del problema que sufre Melilla al no defender los intereses de la ciudad y por haber dejado de representar a la ciudadanía melillense. “La diplomacia no puede ser una rendición a plazos porque hablamos de familias melillenses que viven con absoluta incertidumbre. Hablamos de empresarios de nuestra ciudad que no pueden planificar ni tienen seguridad jurídica. Porque esto va de españoles que ven cómo día a día se erosiona el principio de igualdad. Y va, por encima de todo, de nuestra soberanía. Porque defender Melilla es defender a España. Porque defender a Melilla es un deber de Estado. España debe hablar con una sola voz: firme, clara y sin ambigüedades. Y esto es lo que representa el Partido Popular: una política de Estado, responsabilidad y seriedad”, concluye