ADUANA COMERCIAL

Juan José Imbroda: “la aduana actual nada tiene que ver con lo que conocíamos hace siete años”

El presidente melillense lamenta ante Pedro Sánchez que la reapertura anunciada por el Gobierno no es real: “Lo que hay hoy no tiene nada que ver con lo que conocíamos hace siete años”. 

El presidente de la Ciudad durante la Conferencia de Presidentes de este viernes
photo_camera El presidente de la Ciudad durante la Conferencia de Presidentes de este viernes

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha denunciado que el cierre unilateral de la aduana comercial por parte de Marruecos en 2018 supuso un golpe devastador para la ciudad, al acabar con "el 60 por ciento de la economía privada". Así lo trasladó el pasado viernes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la XXVIII Conferencia de Presidentes celebrada en Barcelona.

Según informa Europa Press, Imbroda también ha negado que la aduana haya sido reabierta en enero de 2025, tal como sostiene el Ejecutivo central. A su juicio, lo que actualmente existe “nada tiene que ver con lo que conocíamos hace siete años”, y no representa una restauración efectiva del tránsito comercial previo al cierre.

El presidente melillense ha insistido en que la clausura de la aduana por parte de Marruecos supuso una ruptura unilateral con consecuencias económicas graves para la ciudad autónoma, que durante años ha dependido en gran parte del comercio transfronterizo. “La decisión de Marruecos fue un golpe bajo, y todavía estamos pagando las consecuencias”, expresó.

En sus declaraciones, Imbroda también ha subrayado la necesidad de que el Estado español actúe con mayor firmeza para defender los intereses de Melilla y Ceuta frente a las decisiones unilaterales de Rabat. “Melilla no puede seguir pagando los platos rotos de una política exterior que muchas veces nos ignora”, ha advertido. 

La situación de la aduana ha sido motivo de tensiones entre ambas orillas del Estrecho desde hace años. Aunque a principios de 2023 se iniciaron gestos de acercamiento, las expectativas generadas por una eventual normalización comercial no se han cumplido, según las autoridades melillenses.

Con este nuevo pronunciamiento, Imbroda vuelve a poner sobre la mesa una de las principales preocupaciones económicas y geoestratégicas de Melilla, en un contexto en el que la ciudad lucha por diversificar su economía y garantizar su viabilidad ante la presión fronteriza y la falta de alternativas sólidas al comercio tradicional con Marruecos.