Las playas de Melilla cuentan desde esta semana con seis nuevos lavapiés instalados por la Consejería de Medio Ambiente como parte de su plan estival de servicios. Totalmente nuevos y fabricados en la propia ciudad, estos dispositivos pretenden mejorar la experiencia de los usuarios a la vez que promueven el desarrollo económico local.
Los lavapiés, elaborados en acero inoxidable, cuentan con cuatro salidas de agua cada uno y han sido construidos con materiales disponibles en Melilla, lo que favorece el modelo de economía circular que promueve la reutilización de recursos y la generación de empleo en el entorno más cercano.
Esta actuación se enmarca dentro del amplio dispositivo desplegado por Medio Ambiente para la temporada estival, con un presupuesto que este año supera los 1,5 millones de euros. Dichos fondos han sido destinados a reforzar servicios esenciales como la limpieza, vigilancia, salvamento, accesibilidad y el mantenimiento de las infraestructuras costeras, incluyendo tareas de pintura y reparaciones.
Con esta inversión, la ciudad busca consolidar sus playas como espacios seguros, sostenibles y cómodos tanto para residentes como para visitantes, elevando la calidad de sus servicios y reforzando su compromiso con el medio ambiente y la economía local.