La Ciudad Autónoma de Melilla, a través de la Consejería de Medio Ambiente, ha iniciado un proceso de reasignación de huertos sociales abandonados o sin uso en la Granja Rey Felipe VI, con el objetivo de que estos espacios vuelvan a cumplir su función principal: promover un envejecimiento activo y saludable entre la población mayor.
Según la información facilitada, el área que dirige Daniel Ventura trabaja estos días en la adjudicación de estas parcelas a aquellos mayores que las solicitaron previamente, priorizando una asignación ágil que permita su uso a la mayor brevedad posible.
Los huertos sociales constituyen una herramienta clave dentro de las políticas de bienestar social y participación activa, ya que permiten a las personas mayores mantenerse activas, desarrollar hábitos saludables y fomentar la convivencia.
En este sentido, la iniciativa busca recuperar terrenos que actualmente se encontraban abandonados o desiertos, devolviéndolos al circuito de uso para que puedan ser aprovechados por nuevos adjudicatarios.
Desde la Consejería se subraya que estos espacios están diseñados específicamente para favorecer un modelo de vida activa, en el que el cultivo de productos propios se convierte en una actividad tanto física como social.
La Granja Rey Felipe VI cuenta con un total de 65 huertos sociales, lo que la convierte en uno de los principales espacios de este tipo en la ciudad. La gestión de estas parcelas permite dar respuesta a la demanda existente entre los mayores interesados en participar en este tipo de iniciativas.
El proceso de reasignación pretende optimizar el uso de estos recursos, evitando que parcelas disponibles permanezcan sin actividad y garantizando que todos los solicitantes tengan acceso a ellas en función de la disponibilidad.
Desde el pasado mes de octubre, la empresa Talher es la encargada del mantenimiento integral de los huertos, incluyendo el suministro de agua y estiércol, lo que asegura que los usuarios puedan desarrollar su actividad en condiciones adecuadas.
Este servicio permite que los beneficiarios dispongan de los recursos necesarios para el cultivo, facilitando así una experiencia completa y adaptada a sus necesidades.
Uno de los aspectos prioritarios de esta actuación es la rapidez en la asignación de los huertos, con el fin de que los terrenos puedan ser utilizados cuanto antes por los nuevos adjudicatarios.
La Consejería de Medio Ambiente trabaja para que este proceso se resuelva en el menor tiempo posible, dando respuesta a las solicitudes pendientes y garantizando el aprovechamiento de todos los espacios disponibles.
Con esta medida, el Gobierno local refuerza su apuesta por la optimización de recursos públicos y la promoción de iniciativas que contribuyen al bienestar de la población mayor.
La recuperación de los huertos sociales abandonados no solo permite mejorar la gestión de estos espacios, sino también reforzar su papel como punto de encuentro, actividad y desarrollo personal para los usuarios.
La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia orientada a fomentar la participación ciudadana y el acceso a actividades que promuevan la salud física y emocional de los mayores.
Con la reasignación de estos huertos, Melilla avanza en la consolidación de un modelo que combina sostenibilidad, inclusión social y aprovechamiento de espacios públicos, garantizando que los recursos disponibles cumplan su función social de forma efectiva.