La diputada socialista Lucía Rubio ha denunciado el grave deterioro de la red de alcantarillado y de abastecimiento de agua de Melilla, una situación que, según ha señalado, ha quedado especialmente en evidencia durante las lluvias registradas el pasado mes de diciembre, uno de los más lluviosos de los últimos años en la ciudad.
Rubio ha advertido de que episodios como calles inundadas, malos olores y reboses de aguas residuales se repiten de forma sistemática cada vez que llueve, incluso con precipitaciones moderadas. “Estamos ante una red incapaz de absorber el caudal, lo que supone un problema serio de salud pública, medioambiental y de calidad de vida para la ciudadanía”, ha afirmado.
Una red obsoleta e incapaz de responder a las lluvias
La dirigente socialista ha subrayado que no se trata de hechos puntuales ni de circunstancias excepcionales. “El problema no es la lluvia, el problema es la falta de mantenimiento, planificación e inversión en una infraestructura básica para la ciudad”, ha remarcado.
En este sentido, Rubio ha recordado que el Partido Popular lleva más de veinte años gobernando Melilla, un periodo que considera más que suficiente para haber acometido una renovación integral del sistema de saneamiento. “Veinte años deberían haber servido para renovar el alcantarillado, sustituir tuberías antiguas y preparar la ciudad para unas lluvias que no son nuevas y que, con el cambio climático, serán cada vez más intensas y frecuentes. Sin embargo, la realidad es que la red está obsoleta, mal mantenida y claramente desadaptada a este nuevo escenario”, ha denunciado.
Rubio ha señalado además que uno de los principales problemas estructurales es la ausencia de una red separativa, lo que provoca que las aguas pluviales y las residuales circulen por las mismas tuberías. “Cada vez que llueve, el sistema se satura porque las aguas de lluvia se mezclan con las fecales, provocando reboses, alivios y vertidos, como ocurre en el entorno del Río de Oro”, ha explicado.
Roturas constantes y una gestión basada en parches
A estos problemas se suman, según la socialista, las roturas continuas en la red de abastecimiento de agua, que evidencian el mal estado generalizado de las tuberías. Rubio ha recordado la avería registrada en el Parque de la Cañada el pasado mes de diciembre, donde una fuga importante tardó varios días en ser atendida y se resolvió con un parche en una tubería con más de 30 años de antigüedad.
“La reparación apenas duró unos días y la tubería volvió a reventar, obligando a cortar el suministro de agua y afectando al funcionamiento normal del parque”, ha explicado. A ello se suma el reventón sufrido el pasado domingo por una tubería de impulsión en el barrio del Real, que provocó importantes molestias a los vecinos y volvió a poner de manifiesto la fragilidad de la red.
“Cada nueva avería confirma que estamos ante un sistema agotado, que funciona a base de remiendos y que puede fallar en cualquier momento”, ha advertido Rubio, quien ha calificado este tipo de actuaciones de “improvisadas y chapuceras”, reflejo, a su juicio, de “un modelo de gestión agotado, más preocupado por la propaganda que por garantizar servicios públicos básicos”.
Veinte años de gobierno sin soluciones estructurales
La diputada socialista ha criticado además que, mientras las infraestructuras esenciales se deterioran, el Gobierno local continúe presentando unos presupuestos que considera alejados de las necesidades reales de la ciudad. “Nos preguntamos si el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, espera que el agua desaparezca mágicamente cuando llueve o si considera normal que, tras más de veinte años de gobierno del PP, estos problemas sigan tratándose como inevitables”, ha señalado.
Rubio ha insistido en que gobernar durante tanto tiempo obliga a rendir cuentas y asumir responsabilidades. “No se puede seguir culpando a la lluvia ni al azar cuando lo que hay es una falta evidente de planificación y de inversión sostenida”, ha añadido.
Exigen un plan integral de inversión y mantenimiento
Por todo ello, Lucía Rubio ha exigido la puesta en marcha inmediata de un plan integral de inversión y mantenimiento a corto, medio y largo plazo, con calendario, prioridades claras y presupuesto suficiente, que garantice un sistema de saneamiento y abastecimiento de agua digno para Melilla.
“Melilla no puede seguir normalizando que llueva y los servicios básicos colapsen. Gobernar más de veinte años implica asumir el resultado de esa gestión, y el Partido Popular ya no puede seguir escondiendo su fracaso”, ha sentenciado.