INSULTOS

Sabrina Moh denuncia insultos y vejaciones en redes y reivindica el valor del servicio público

La delegada del Gobierno en Melilla rompe su tono habitual para responder a los ataques personales recibidos en los últimos días y defiende la crítica política sin descalificaciones.

Sabrina Moh
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La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha hecho público un comunicado a través de sus redes sociales para denunciar los insultos y vejaciones que asegura haber recibido en los últimos días. Se trata de un mensaje poco habitual en sus perfiles, tal y como ella misma reconoce, ya que suele centrarlos exclusivamente en el desarrollo de su actividad institucional y laboral.

En su escrito, Moh explica que siempre ha intentado ceñirse al día a día de su trabajo, una labor que describe como reconfortante y que le hace sentirse afortunada. “No hay nada mejor que trabajar para los y las melillenses y tener en tus manos la posibilidad y la gran responsabilidad de impactar en la vida de las personas para que, día a día, pueda ser mejor”, señala la delegada del Gobierno, subrayando su compromiso con la ciudadanía.

En el comunicado, Sabrina Moh reconoce que quienes ocupan un cargo público son conscientes del nivel de exposición que conlleva esa responsabilidad. En ese sentido, afirma que entiende y acepta la crítica política, e incluso la burla, como parte del ecosistema digital actual y del debate público.

No obstante, la delegada del Gobierno distingue entre la crítica legítima y los ataques personales. Según explica, en su caso ha tenido que enfrentarse a todo tipo de insultos, algunos de ellos procedentes, según afirma, de personas que también ostentan cargos públicos. Entre los calificativos que enumera se encuentran términos como “inepta”, “grosera”, “maleducada” o “inútil”, a los que se ha sumado recientemente el de “impresentable”.

Moh pone el acento en este último calificativo, al que alude de forma específica por haberse utilizado de manera destacada. “Este último, además, a cuatro columnas, para que se vea bien”, escribe, introduciendo una reflexión irónica que atribuye a un amigo cercano: “no dejes que la verdad te estropee un buen titular”.

La delegada del Gobierno lamenta que se condene lo que define como un supuesto insulto inexistente en su caso recurriendo precisamente al insulto personal. En este punto, subraya que resulta especialmente llamativo que se utilice este tipo de lenguaje cuando el castellano ofrece un vocabulario amplio y rico que permitiría expresar desacuerdos sin recurrir a descalificaciones.

A lo largo de su mensaje, Sabrina Moh no cuestiona la legitimidad de la crítica ni del contraste de opiniones, pero sí plantea una reflexión sobre los límites del debate público, especialmente cuando este se traslada a los medios de comunicación y a las redes sociales. Su comunicado no busca, según se desprende de sus palabras, eludir la responsabilidad inherente a su cargo, sino señalar una dinámica que considera impropia del ejercicio democrático.

La delegada del Gobierno insiste en que su prioridad continúa siendo el trabajo diario al servicio de Melilla, manteniendo un perfil institucional centrado en la gestión y en la atención a las necesidades de la ciudad. El comunicado, precisamente por su carácter excepcional, pretende visibilizar una situación concreta que, según expone, ha traspasado la línea de la crítica política para adentrarse en el terreno del ataque personal.