El partido político Somos Melilla ha presentado este lunes, 21 de julio, una solicitud formal de actuación ante el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, para pedir su intervención en la crisis del suministro de agua que vive la ciudad autónoma. Y que ha provocado ya numerosos cortes de agua en los últimos meses y ha obligado a parar la planta desalinizadora este mismo lunes por una nueva avería provocada el pasado jueves por el fallo de uno de los cuadros eléctricos.
En una carta firmada por el diputado y presidente de la formación, Amin Azmani, Somos Melilla denuncia “una grave y persistente vulneración del derecho al agua que afecta a miles de melillenses” y solicita que la institución actúe para garantizar este derecho básico.
La formación recuerda que el acceso al agua potable es “un derecho humano reconocido por la comunidad internacional y un servicio esencial indispensable para la dignidad, la salud y la vida, cuya garantía efectiva corresponde a los poderes públicos”.
Somos Melilla advierte que la situación se ha agravado recientemente. “Durante los últimos años —y de forma especialmente grave en el presente periodo estival— amplias zonas de la ciudad autónoma, como Las Palmeras, Reina Regente, La Cañada o Tiro Regional, sufren cortes sistemáticos de agua corriente a partir de las 18:00 horas”, señala el escrito, lo que hace “imposible realizar tareas tan básicas como ducharse tras una jornada de trabajo, cocinar o simplemente lavarse los dientes con agua del grifo”.
Azmani reclama que “necesitamos soluciones, no reproches” y subraya que “las familias melillenses almacenan agua en cubos y garrafas como si se tratara de una situación de emergencia humanitaria”.
Entre las demandas planteadas al Defensor del Pueblo figuran tres medidas concretas: abrir “una investigación de oficio sobre las causas estructurales y responsabilidades administrativas que han conducido a la actual situación de desabastecimiento”; emitir “una exigencia urgente tanto al Gobierno de la Ciudad Autónoma como al Gobierno central para garantizar la continuidad del suministro de agua potable las 24 horas del día”; y pedir “a las administraciones implicadas que presenten en el menor plazo posible un plan coordinado, transparente y verificable para resolver el problema estructural del agua en Melilla”.
La carta también menciona los fallos recientes en la planta desalinizadora, “traspasada por la CHG al Gobierno local en marzo de 2024”, donde se han producido “graves fallos operativos y daños estructurales, entre ellos la rotura de bombas y conducciones tras un corte eléctrico, que aún no han sido subsanados”. Además, recuerda que la inversión alternativa del pantano de las Adelfas, de 10 millones de euros, “jamás ha funcionado sin que sepamos a ciencia cierta el motivo”.
“No podemos resignarnos a que el agua en Melilla siga tratándose como un lujo”, concluye Azmani en su carta, reclamando al Defensor del Pueblo que interceda en defensa de los derechos fundamentales de la población.
