El aumento del paro registrado en Melilla durante el mes de junio ha llevado a VOX a redoblar sus críticas contra el Gobierno de la Ciudad Autónoma, al considerar que los datos evidencian el fracaso del modelo económico actual. La formación sostiene que, mientras el conjunto de España reduce el desempleo con el inicio de la temporada estival, Melilla continúa alejándose de esa tendencia y mantiene una situación estructural de debilidad.
En un comunicado, VOX asegura que las 133 personas más inscritas en las listas del desempleo durante junio confirman que la ciudad "sigue siendo una excepción negativa dentro de España", una realidad que, a su juicio, el Ejecutivo presidido por Juan José Imbroda intenta "maquillar cada mes".
Para la formación, el incremento del paro refleja las consecuencias de "décadas de improvisación, ausencia de planificación y una absoluta falta de ambición política". En este sentido, reprocha al Gobierno melillense que continúe anunciando proyectos y planes de futuro sin que, aseguran, estos se traduzcan en una transformación real de la economía local.
Dependencia del empleo público
VOX considera que el principal problema radica en la creciente dependencia del empleo público y de los programas financiados por las administraciones.
Según denuncia, la economía melillense se sostiene cada vez más sobre los planes de empleo, los talleres de formación y las subvenciones, mientras la iniciativa privada pierde protagonismo y muchos jóvenes optan por abandonar la ciudad ante la falta de oportunidades laborales.
La formación advierte además de que, aunque puedan producirse mejoras puntuales respecto a ejercicios anteriores, Melilla continúa registrando una de las tasas de paro más elevadas del país, lo que mantiene a numerosas familias dependiendo de ayudas públicas.
Falta de una estrategia económica
El partido sostiene que esta situación demuestra que el Gobierno local "ha renunciado a liderar una verdadera transformación económica de Melilla" y lamenta la inexistencia de una estrategia dirigida a atraer inversiones, favorecer la implantación de nuevas empresas o aprovechar la posición estratégica de la ciudad entre Europa y África.
Como alternativa, VOX vuelve a plantear un paquete de medidas que considera prioritarias para revertir la situación.
Entre ellas propone una política específica de atracción de inversiones mediante incentivos fiscales y mayor seguridad jurídica, la eliminación de trabas administrativas para facilitar la creación y ampliación de negocios, así como un plan de apoyo al pequeño comercio y a los trabajadores autónomos.
La formación también apuesta por impulsar nuevos sectores vinculados a la economía digital, la logística, la innovación tecnológica y los servicios de alto valor añadido.
Mejorar las conexiones con la península
Otro de los ejes de la propuesta de VOX pasa por reforzar las comunicaciones de Melilla con el resto del territorio nacional.
En este sentido, reclama una mejora urgente de las conexiones marítimas y aéreas para reducir el aislamiento que, a su juicio, limita la competitividad de la ciudad y dificulta la llegada de inversiones.
Asimismo, exige que el Gobierno local defienda ante el Ejecutivo central las inversiones estratégicas que considera pendientes para favorecer el desarrollo económico de Melilla.