Melilla vivirá este viernes una jornada plenamente veraniega, con cielos poco nubosos o despejados durante la mayor parte del día, según el pronóstico emitido por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). A partir de la tarde, se esperan intervalos de nubes altas acompañados de una ligera presencia de polvo en suspensión, fenómeno que podría enturbiar ligeramente el cielo y afectar a personas sensibles.
Las temperaturas mínimas se mantendrán estables en torno a los 20 grados, mientras que las máximas experimentarán un leve ascenso, alcanzando los 28 ºC. No obstante, la sensación térmica podría situarse por encima, llegando a rozar los 29 ºC, especialmente durante las horas centrales del día. La humedad relativa oscilará entre el 50 % y el 90 %, lo que puede intensificar la sensación de bochorno.
El viento soplará de levante con carácter flojo durante toda la jornada, aunque no se descarta que, en algunos momentos, adquiera intensidad moderada, con una velocidad media estimada en 10 kilómetros por hora.
En cuanto a la radiación solar, se espera un índice ultravioleta máximo de 10, considerado muy alto, por lo que se recomienda extremar las precauciones si se va a estar al aire libre: evitar la exposición prolongada al sol en las horas punta, utilizar protección solar adecuada y mantenerse bien hidratado.
Para el sábado, la previsión apunta a un ligero cambio de patrón, con intervalos de cielos nubosos y una presencia continuada de polvo en suspensión, aunque las temperaturas no variarán significativamente y los vientos seguirán siendo flojos de levante.
Con estas condiciones, la ciudad se prepara para un inicio de fin de semana cálido, ligeramente turbio por el polvo, pero sin grandes sobresaltos meteorológicos.