El consejero de Fomento, Miguel Marín, ha asegurado que durante la presente legislatura se han concedido más de 900 ayudas al alquiler, dirigidas principalmente a familias vulnerables y jóvenes, en el marco de las políticas públicas de acceso a la vivienda.
Marín ha subrayado que estas ayudas forman parte de una estrategia más amplia que combina el respaldo inmediato con el desarrollo de nuevas infraestructuras residenciales. “Mientras construimos viviendas de protección oficial (VPO), ayudamos con el alquiler”, ha afirmado, destacando el equilibrio entre medidas a corto y medio plazo.
En este sentido, el consejero ha anunciado que el Ejecutivo prevé impulsar la construcción de unas 1.000 viviendas públicas a lo largo de estos cuatro años, con el objetivo de ampliar la oferta disponible y facilitar el acceso a la vivienda a sectores con mayores dificultades.
Asimismo, Marín ha salido al paso de las críticas dirigidas a programas como el aval bancario y el ajuar doméstico, defendiendo su utilidad y alcance. Según ha explicado, estas iniciativas están beneficiando a muchísimos jóvenes, permitiéndoles afrontar con mayores garantías los costes iniciales asociados a la emancipación.
El responsable de Fomento ha insistido en que estas políticas responden a una necesidad real de la ciudadanía y ha reiterado el compromiso del Gobierno con el acceso a una vivienda digna, especialmente para quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.