Melilla afronta este miércoles una jornada marcada por la alerta amarilla debido a la combinación de fuertes vientos y fenómenos costeros que afectarán a toda la ciudad autónoma. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se esperan rachas máximas de 70 km/h, con vientos de componente oeste que alcanzarán durante buena parte del día velocidades sostenidas de entre 50 y 60 km/h (fuerza 7), especialmente en el litoral, donde las olas podrán llegar a los 3 metros de altura.
A lo largo del día, los melillenses tendrán que convivir con cielos cubiertos, acompañados de precipitaciones débiles a moderadas, aunque la previsión apunta a que el panorama meteorológico tenderá a mejorar hacia el final de la jornada, cuando los cielos quedarán poco nubosos.
Las temperaturas experimentarán un descenso, con una mínima de 11°C y una máxima de 18°C, unas cifras que se corresponderán con la sensación térmica prevista, ya que esta no presentará diferencias significativas con los valores reales del mercurio.
La humedad relativa será elevada a lo largo del día, situándose entre un 55% de mínima y un 90% de máxima, lo que contribuirá a aumentar la sensación de inestabilidad atmosférica.
Los vientos serán los grandes protagonistas de la jornada. A primera hora soplarán con intensidad desde el oeste, alcanzando velocidades medias de 40 km/h y rachas muy fuertes de hasta 60 km/h.
Con el paso de las horas, la intensidad descenderá ligeramente, situándose en torno a 35–30 km/h por la tarde, aunque las rachas seguirán siendo destacables, manteniéndose entre 55 y 60 km/h.
Al finalizar el día, el viento perderá fuerza de forma más evidente, quedando en una velocidad media de 25 km/h, si bien no se descartan rachas máximas puntuales de 40 km/h.
El índice ultravioleta máximo será de 2, considerado bajo, por lo que el riesgo derivado de la exposición solar será mínimo.
El jueves continuará la alerta amarilla
La estabilidad tardará en llegar. Para el jueves, Aemet anuncia cielos nublosos, humedad elevada y un ligero ascenso de las temperaturas.
Pese a esa mejora térmica, persistirá la alerta amarilla por fenómenos costeros, ya que continuará el viento de poniente de 50 a 60 km/h (fuerza 7), acompañado de olas de entre 2 y 3 metros.
La ciudad continuará, por tanto, bajo la influencia de un episodio meteorológico adverso que mantendrá al mar agitado y el viento como protagonista al menos hasta el final de la semana.