La Consejería de Medio Ambiente, dirigida por Daniel Ventutra, ha puesto en marcha un plan integral para reforzar el vigor del pinar de Rostrogordo y el entorno de la M1, avanzando hacia un modelo forestal más resiliente.
Este proyecto incluye una reforestación progresiva con especies autóctonas como el acebuche y la tetraclinis, así como otras plantas que componen su cohorte vegetal, adaptadas mejor al clima de Melilla. Según fuentes de Medio Ambiente, “existe un plan y se está ejecutando”, con el objetivo de proteger uno de los principales pulmones verdes de la ciudad y preparar el bosque para los desafíos del escenario climático actual y futuro.
La iniciativa refuerza la apuesta de la ciudad por la sostenibilidad y la conservación del entorno natural, consolidando el pinar como un espacio vital para la biodiversidad y la calidad de vida de los melillenses.