Desde este lunes 10 de noviembre y hasta el viernes 14, la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Policía Local de Melilla están llevando a cabo una campaña especial de control del transporte escolar, con el objetivo de reforzar la seguridad de los menores que utilizan este servicio a diario.
Durante la semana se vigilará que los autobuses respeten los límites de velocidad, que los conductores no utilicen el teléfono móvil ni sufran otras distracciones al volante, y se realizarán controles de alcohol y drogas. Además, los agentes comprobarán que los vehículos cuenten con las autorizaciones y seguros en regla, que mantengan las condiciones técnicas adecuadas y que los cinturones de seguridad estén instalados y se usen correctamente.
Según la guía “Al cole siempre seguros”, el 90% de los siniestros con niños relacionados con el transporte escolar ocurren durante el ascenso o descenso del vehículo, lo que subraya la importancia de extremar la precaución en esos momentos.
En la anterior campaña, realizada en enero, se inspeccionaron 6.621 autobuses, de los cuales 1.789 fueron sancionados por distintos incumplimientos. Las autoridades confían en que esta nueva iniciativa contribuya a reducir las infracciones y aumentar la seguridad vial infantil en la ciudad.