INMIGRACIÓN

Melilla rompe la tendencia: la inmigración irregular crece un 350 por ciento en el primer semestre de 2025

Melilla registra un fuerte aumento de la inmigración irregular en 2025, en contraste con la bajada generalizada en Ceuta y el resto del país.

Balance de Inmigración del Ministerio del Interior durante los seis primeros meses del año
photo_camera Balance de Inmigración del Ministerio del Interior durante los seis primeros meses del año

Melilla, a diferencia de la ciudad hermana, ha experimentado un fuerte incremento en la entrada de inmigración irregular durante el primer semestre de 2025, según el balance provisional del Ministerio del Interior. Mientras Ceuta registra una notable contención en las llegadas tanto por vía terrestre como marítima, Melilla se desmarca con un crecimiento significativo que contrasta con la tendencia general a la baja en el conjunto del país.

Entre enero y junio, las entradas irregulares por tierra en Melilla aumentaron un 350 por ciento respecto al mismo periodo de 2024. También se han incrementado las llegadas por vía marítima, con un repunte del 133 por ciento, lo que consolida a la ciudad como uno de los focos más relevantes de presión migratoria en la frontera sur de Europa.

Contraste con Ceuta

En paralelo, Ceuta ha reducido un 15,3 por ciento las entradas por tierra, con 978 personas frente a las 1.154 del año anterior. La contención es aún más drástica en la ruta marítima: solo 3 personas llegaron por mar en el primer semestre del año, frente a 13 en 2024, lo que representa una caída del 76,9 por ciento. La reducción en el número de embarcaciones -de dos a una- también confirma el estancamiento de esta vía de entrada hacia la ciudad autónoma.

No obstante, entre el 16 y el 30 de junio se detectó un repunte puntual en Ceuta, con 187 accesos irregulares por tierra frente a los 47 del mismo periodo del año anterior. A pesar de este aumento quincenal, el balance semestral mantiene la tendencia general a la baja.

Tendencia nacional a la baja

Los datos nacionales reflejan una reducción del 27,8 por ciento en el total de llegadas irregulares a España, que se cifran en 17.990 personas hasta el 30 de junio. Este descenso ha estado impulsado principalmente por el desplome de las rutas marítimas en el archipiélago canario, donde las llegadas han caído un 41,2 por ciento.

Sin embargo, la Península y Baleares han vivido un fenómeno opuesto, con un incremento del 25,8 por ciento en las llegadas por mar, lo que evidencia un desplazamiento en las rutas utilizadas por las redes migratorias.

Un escenario dispar en las fronteras del sur

Mientras Ceuta consolida su tendencia descendente gracias al refuerzo de las infraestructuras fronterizas, el despliegue de vigilancia y la cooperación internacional, Melilla enfrenta un reto creciente en la gestión migratoria, con cifras que recuerdan a los picos de presión vividos en años anteriores.