Un avión de transporte A400M del Ejército del Aire y del Espacio ha aterrizado por primera vez en el Aeródromo Militar de Melilla, casi una década después de la entrada en servicio de este modelo en las Fuerzas Armadas españolas. La operación se ha desarrollado en el marco de un vuelo de instrucción destinado a practicar maniobras de aproximación, aterrizaje y estacionamiento en la plataforma militar del aeródromo.
La actividad ha permitido a la tripulación perfeccionar procedimientos operativos en un entorno singular, poniendo de manifiesto la capacidad de proyección y la flexibilidad que caracterizan a la unidad. Desde el Ejército del Aire y del Espacio se ha destacado que “el Ala 31, operadora del A400M, hace honor a su lema -'Lo que sea, donde sea y cuando sea'- al desarrollar esta actividad en Melilla, reafirmando su disponibilidad permanente para cumplir cualquier misión en cualquier punto del territorio”.
Este primer aterrizaje del A400M en Melilla constituye también un reconocimiento al trabajo realizado por el personal del aeródromo. Durante años se han llevado a cabo labores de adecuación, mejora y preparación de las instalaciones que han hecho posible una operación de estas características. La llegada de este avión de gran capacidad demuestra que el aeródromo está capacitado para operar con distintos tipos de aeronaves, consolidando su papel estratégico y su elevado nivel de preparación.
Con motivo de este acontecimiento, considerado de especial relevancia histórica al tratarse del primer aterrizaje de este modelo en la ciudad autónoma, el aeródromo abrió sus puertas. Los asistentes tuvieron además la oportunidad de visitar el interior de la aeronave y conocer de primera mano sus capacidades y su configuración.
Hasta 20 A400M en la flota
En la actualidad, el Ala 31, con base en la Base Aérea de Zaragoza, opera una flota de 14 aviones de transporte A400M. Este modelo es ensamblado por Airbus Defense and Space en su planta de San Pablo, en Sevilla.
El A400M constituye la columna vertebral del transporte táctico del Ejército del Aire y del Espacio y aporta también capacidades de despliegue estratégico y reabastecimiento en vuelo. Estas capacidades han quedado demostradas en recientes misiones desarrolladas en Sudamérica y en Estados Unidos, así como en operaciones internacionales en el ámbito europeo.