La Policía Nacional ha desarticulado en Melilla dos redes dedicadas a obtener autorizaciones de residencia de forma fraudulenta mediante la creación de parejas de hecho ficticias. La investigación, desarrollada por la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), deja un balance de 34 detenidos, 62 personas implicadas y 21 órdenes de detención aún pendientes.
Según los investigadores, las organizaciones falsificaban contratos de alquiler, certificados de empadronamiento y actas notariales para simular la convivencia entre ciudadanos españoles y marroquíes. El objetivo era acreditar una relación estable inexistente y facilitar así la obtención de permisos de residencia.
El negocio era claro:
– Los ciudadanos extranjeros pagaban entre 10.000 y 12.000 euros para regularizar su situación administrativa.
– Las personas que aceptaban figurar como pareja recibían alrededor de 2.000 euros por participar en la simulación.
De forma paralela, la Policía ha detenido a otras cuatro personas en una segunda operación vinculada a otra pareja de hecho fraudulenta. El atestado ya ha sido remitido al Juzgado de Instrucción número 5 de Melilla, mientras la investigación continúa abierta para localizar al resto de implicados.