La Casa Regional de Ceuta en Melilla ha trasladado a la Guardia Civil su preocupación por los actos vandálicos que se repiten en el callejón peatonal situado junto a su sede. El presidente, Ramón de la Cruz, y el vicepresidente mantuvieron una reunión de trabajo con un capitán y un teniente de la Comandancia para explicarles de primera mano la situación.
El encuentro, cordial y práctico, sirvió para poner sobre la mesa un problema que se ha ido agravando: el callejón se ha convertido en punto habitual de botellón cuando la sede está cerrada. Según expuso la entidad, esto está provocando daños en el mobiliario urbano, suciedad constante y un deterioro evidente de un espacio con valor histórico y social.
Los mandos de la Guardia Civil mostraron disposición a reforzar la vigilancia en Melilla la Vieja y recordaron su responsabilidad en garantizar la convivencia en una zona especialmente sensible por su afluencia y su carácter patrimonial. También se mostraron abiertos a estudiar medidas que ayuden a frenar los incidentes.
La Casa Regional de Ceuta agradeció la cercanía y la atención recibida, y destacó la importancia de mantener este tipo de contactos para avanzar en soluciones reales. La entidad insiste en que la coordinación entre instituciones es clave para recuperar la tranquilidad en el entorno.
El encuentro deja claro que ambas partes quieren trabajar juntas para mejorar la seguridad y evitar que el callejón siga degradándose. Un paso más —dicen— para proteger un espacio que forma parte del día a día de Melilla la Vieja.