La Guardia Civil ha detenido en el aeropuerto de Melilla a un hombre que pretendía embarcar en un vuelo con destino a Madrid con más de un kilogramo de hachís oculto bajo la ropa y pegado al cuerpo mediante cinta adhesiva, simulando un cinturón.
Según ha informado un portavoz de la Comandancia melillense, la actuación ha comenzado durante el control de viajeros y equipajes previo al embarque, cuando un vigilante de seguridad privada detectó una actitud sospechosa en uno de los pasajeros y alertó a los agentes del Destacamento Fiscal y de Fronteras del aeropuerto.
Tras hacerse cargo de la intervención, los guardias civiles localizaron adheridas al torso del sospechoso, mediante cinta plástica adhesiva y en forma de cinturón, un total de 98 bellotas de hachís de distintos tamaños.
La citada fuente ha detallado que el análisis inicial de la sustancia determinó un peso bruto de 1.005 gramos de hachís, con un valor estimado de 6.733 euros. Según las estimaciones de la Guardia Civil, la intervención ha impedido la distribución en la Península de más de 4.000 dosis de esta sustancia estupefaciente.
El detenido, residente en Melilla, ha sido puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito contra la salud pública en su modalidad de tráfico de drogas, junto con la droga intervenida.
La Comandancia de la Guardia Civil ha destacado "la importancia de la colaboración entre el personal de seguridad privada y los agentes del Instituto Armado en este tipo de actuaciones". En este sentido, ha subrayado la labor de los vigilantes de seguridad como "primer filtro" en los controles aeroportuarios, "así como la rápida actuación del Destacamento Fiscal y de Fronteras", que ha permitido frustrar un nuevo intento de introducir droga en la Península Ibérica.