La Formación Profesional (FP) se ha consolidado en Melilla como una vía formativa de presente y futuro, tanto por su creciente oferta educativa como por sus elevados índices de inserción laboral. Así lo ha afirmado la directora provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPyD), Elena Fernández Treviño, en una entrevista concedida a Televisión Melilla, en la que ha puesto en valor el impulso que este modelo educativo ha experimentado en la ciudad en los últimos años.
“La Formación Profesional es el presente y el futuro también de gran parte de la educación”, ha destacado la responsable educativa, quien ha detallado que actualmente cerca de 3.000 estudiantes cursan estudios de FP en Melilla, una cifra que triplica la registrada hace apenas cinco o seis años.
Un crecimiento que, tal y como ha subrayado Fernández Treviño, se ha sostenido sobre la ampliación de la oferta formativa, con la implantación de 26 nuevas familias profesionales en los últimos años. “Han sido 26 familias profesionales nuevas las que se han implantado, y eso es reflejo del compromiso con una educación conectada con las demandas del mercado laboral”, ha explicado.
Formación Dual y conexión con las empresas
Uno de los pilares del modelo de FP en Melilla es la modalidad Dual, que permite al alumnado combinar la formación teórica en el aula con prácticas en empresas desde el primer año. “Están trabajando en empresas desde el inicio, aprendiendo los oficios directamente, lo que les permite tener lo teórico y lo práctico juntos”, ha señalado la directora provincial.
Este enfoque, ha defendido, “es muy útil para las salidas profesionales” y se traduce en un “alto grado de inserción profesional” entre los egresados, que acceden con más garantías al mercado laboral local y nacional.
Una FP adaptada a la realidad melillense
Fernández Treviño ha incidido también en que la oferta formativa se diseña atendiendo a las necesidades concretas del tejido productivo de la ciudad. “Nosotros hacemos un estudio de lo que Melilla necesita. Lo hacemos desde el Ministerio, lo hacemos con la empresa y también con el SEPE, analizando cuáles son las demandas del entorno y adaptando la FP a esa realidad”, ha apuntado.
En ese sentido, ha puesto como ejemplo la creciente demanda en ramas como la sociosanitaria, con ciclos como el de Enfermería que cuentan incluso con lista de espera, o la apuesta por formaciones inclusivas que eviten situaciones de abandono escolar.
“Es muy importante que, al terminar la Secundaria, ningún alumno o alumna se quede en una situación de limbo. Por eso trabajamos también en Ciclos inclusivos, como el de Cocina y Repostería en el Reina Victoria Eugenia, o el nuevo que hemos propuesto sobre arreglos florales”, ha indicado.
Una vía contra el abandono escolar
Para la directora provincial, la FP no solo ofrece salidas laborales, sino que representa una respuesta eficaz frente al abandono escolar temprano. “La Formación Profesional afronta el abandono escolar con un alumnado de 15 años que quizá no encaja en un sistema ordinario y puramente teórico. A través de los Ciclos de Grado Básico pueden redirigir su itinerario formativo”, ha argumentado.
Una vía, ha añadido, que permite continuar hacia ciclos de Grado Medio y Superior, e incluso acceder a la Universidad o incorporarse al mercado de trabajo directamente. “La FP es una puerta abierta a muchas oportunidades”, ha concluido Fernández Treviño.