NARCOTRÁFICO

Un ex guardia civil, detenido en la frontera de Beni Enzar con 30 kilos de hachís

El sospechoso fue sorprendido por agentes marroquíes con la droga oculta en un vehículo particular. 

Frontera Melilla con Marruecos / Archivo
photo_camera Frontera Melilla con Marruecos / Archivo

Las autoridades marroquíes han detenido este sábado en el paso fronterizo de Beni Enzar, que conecta la ciudad de Nador con la española de Melilla, a un ex agente de la Guardia Civil -expulsado del Cuerpo hace dos décadas- cuando intentaba introducir en España alrededor de 30 kilos de hachís.

Según confirmaron fuentes oficiales, el sospechoso fue sorprendido por los agentes marroquíes mientras trataba de cruzar la frontera en un vehículo particular con matrícula española, en cuyo interior la droga se encontraba oculta en compartimentos habilitados para el contrabando.

El ex guardia civil, que se encontraba de vacaciones en Marruecos, se hacía pasar por miembro en activo del Instituto Armado utilizando documentación falsa con el fin de no levantar sospechas.

La Fiscalía de Nador ha ordenado la apertura de una investigación judicial para esclarecer los hechos y determinar si el detenido mantiene vínculos con una red de narcotráfico internacional.

Repercusión en la zona fronteriza 

La detención ha generado gran impacto en la zona, al tratarse de un antiguo agente de las fuerzas de seguridad españolas implicado en un intento de contrabando de drogas a través de uno de los principales pasos fronterizos con Melilla.

Las autoridades marroquíes mantienen bajo custodia al sospechoso mientras avanzan las pesquisas judiciales.

Otro golpe al narcotráfico en el Estrecho 

El mismo sábado, de manera paralela, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil protagonizó un nuevo episodio de la lucha contra el narcotráfico en aguas cercanas a Cala Arena, en Algeciras. Una patrullera de la Benemérita interceptó una narcolancha cargada de droga tras una persecución que terminó en colisión.

El impacto se saldó con un muerto entre los ocupantes de la embarcación, aunque ninguno de los agentes resultó herido.

Este doble golpe -uno en la frontera terrestre con Melilla y otro en aguas del Estrecho- refleja tanto la magnitud del negocio del hachís en la región como la elevada peligrosidad a la que se enfrentan los cuerpos de seguridad en su lucha contra el narcotráfico.