SANIDAD

Falta de control y precios disparados: el duro informe sobre el gasto farmacéutico del INGESA

El informe destaca la ausencia de una planificación adecuada de los aprovisionamientos. INGESA recuerda que el volumen de expedientes sin procedimiento se redujo entre 2022 y 2023 y asegura que la tendencia continúa.

Hospital Universitario de Melilla / Delegación del Gobierno en Melilla
photo_camera Hospital Universitario de Melilla / Delegación del Gobierno en Melilla

El Tribunal de Cuentas ha publicado un informe que pone el foco en la gestión del gasto farmacéutico hospitalario del INGESA en Ceuta y Melilla, correspondiente a los ejercicios 2022 y 2023. Desde Melilla, las conclusiones del organismo fiscalizador vuelven a encender las alarmas sobre un problema que se arrastra desde hace años: la falta de planificación y control en la adquisición de medicamentos en los centros sanitarios de ambas ciudades autónomas.

El Tribunal de Cuentas concluye que las deficiencias detectadas en 2016 apenas han experimentado avances significativos. El análisis detallado de los procedimientos de compra y administración de fármacos subraya que persisten fallos estructurales que afectan tanto al funcionamiento interno como a la eficiencia del gasto público.

Entre los aspectos más relevantes, el informe destaca la ausencia de una planificación adecuada de los aprovisionamientos, lo que ha derivado en un uso reiterado de compras directas al margen de los principios que rigen la contratación pública.

Según el Tribunal, estas adquisiciones realizadas fuera de la normativa han generado diferencias de precios superiores al 50% en algunos medicamentos. Estas variaciones se han producido tanto entre compras efectuadas en distintos momentos al mismo proveedor como entre los hospitales de Ceuta y Melilla.

A esta situación se suman retrasos en la conformidad y en el pago de suministros, que han dificultado el control del gasto farmacéutico y han reducido la eficiencia de los recursos empleados.

Otro de los puntos críticos es la obsolescencia tecnológica de las herramientas informáticas utilizadas en la gestión farmacéutica. La falta de interoperabilidad entre aplicaciones —señala el Tribunal— complica la creación de expedientes electrónicos, afecta a la trazabilidad de las compras y repercute en la conciliación contable.

Además, estas carencias dificultan conocer con precisión los retornos asociados a acuerdos de precio-volumen o techos de gasto para medicamentos sujetos a condiciones especiales de financiación.

El informe subraya la necesidad de reforzar las medidas destinadas al uso racional del medicamento, como potenciar las comisiones de calidad, fomentar el uso de biosimilares, ampliar la redosificación y unificar los criterios relativos al uso de fármacos fuera de indicación.

La respuesta del INGESA: colaboración y contexto nacional

En su valoración, el INGESA pone en relieve que los hospitales de Ceuta y Melilla son los únicos del país sometidos simultáneamente a la fiscalización del Tribunal de Cuentas y a la de la Intervención General de la Seguridad Social, lo que —defiende— demuestra un alto nivel de control.

Además, el organismo destaca que el volumen de expedientes sin procedimiento se redujo un 7,20% entre 2022 y 2023, pasando del 96,52% al 89,57%, una tendencia que asegura se mantiene.

El INGESA también contextualiza el problema recordando que otros hospitales del país —en Cantabria, Extremadura, Murcia o La Rioja— presentan porcentajes de compras directas incluso superiores al 90% del gasto farmacéutico, con diferencias de precios que en algunos casos alcanzaron el 97% por el mismo medicamento.

Un desafío también para Melilla

Desde la perspectiva melillense, el informe del Tribunal de Cuentas vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de modernizar los sistemas de gestión, reforzar la trazabilidad de las compras y garantizar que el gasto sanitario —especialmente el farmacéutico— se ejecute con criterios de eficiencia y transparencia.

El INGESA insiste en que continuará colaborando con los órganos fiscalizadores para mejorar los procedimientos y asegurar una gestión más eficiente, en beneficio de los pacientes de Ceuta y Melilla.