La plantilla de los Centros Socioeducativos de Melilla ha alzado de nuevo la voz ante lo que consideran un bloqueo injustificado en la resolución de un conflicto laboral que se prolonga desde hace más de dos años. El origen del malestar se encuentra en la decisión de la Consejería de Hacienda de aceptar alegaciones presentadas fuera de plazo por la empresa ALVALOP, actual adjudicataria del servicio, lo que ha supuesto, según los trabajadores, “un nuevo retraso” en el procedimiento para rescindir el contrato de las ludotecas de Acera Negrete y Palmeras.
Desde la plantilla aseguran que esta decisión administrativa no hace sino alargar una situación insostenible, marcada por impagos reiterados, incumplimientos contractuales y un deterioro progresivo de las condiciones laborales, pese a las promesas realizadas en distintas ocasiones por el Gobierno local para poner fin al conflicto.
Los trabajadores advierten de que cada nuevo aplazamiento incrementa la incertidumbre laboral y afecta tanto a la calidad del servicio como a la estabilidad de las familias que dependen de estos empleos. En este contexto, lamentan que se sigan adoptando decisiones que, a su juicio, benefician a la empresa adjudicataria en detrimento de los derechos de la plantilla.
Desde la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO han valorado de forma positiva el respaldo recibido por parte de los grupos de la oposición y de la ciudadanía, y han reclamado una solución política inmediata. En concreto, el sindicato exige que se eleve a la Asamblea de Melilla “una moción para rescindir el contrato”, así como garantías de estabilidad laboral y continuidad del servicio para todos los trabajadores afectados.