La Secretaria de Igualdad del PSOE de Melilla, María José Lenferding, ha criticado con dureza las declaraciones del alcalde de Alpedrete (PP), quien negó que el asesinato de una mujer a manos de su marido —que le asestó 50 puñaladas antes de suicidarse— fuera un crimen machista, asegurando que “quería mucho a su mujer”.
“Este tipo de afirmaciones son inaceptables. Negar que es violencia de género un asesinato cometido por la pareja es blanquear la violencia machista y justificar al agresor”, señaló Lenferding. “No se trata de opiniones: se trata de hechos, de asesinatos, de mujeres que ya no están. Y cualquier responsable público debe saberlo”.
La dirigente socialista recordó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, subrayó ayer que “frente a la violencia machista no hay medias tintas: o estás con las víctimas o con los negacionistas que blanquean a los agresores”. Para Lenferding, quienes menosprecian esta violencia “no son dignos de representar a la ciudadanía”.
Cifras que preocupan
Según datos del Ministerio de Igualdad, 38 mujeres han sido asesinadas por violencia de género en lo que va de 2025, y 1.333 desde 2003. Lenferding calificó estas cifras de “devastadoras” y reclamó unidad institucional y políticas públicas firmes: “No necesitamos negacionismo ni discursos que ponen en riesgo a más mujeres”.
Reclamo al PP de Melilla
La Secretaria de Igualdad pidió al Partido Popular de Melilla y al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, que aclaren su postura: “Queremos saber si el PP de Melilla avala las palabras de su alcalde en Alpedrete o si va a desautorizarlo de manera inmediata. El silencio, en un tema así, también es una forma de complicidad”.
Lenferding insistió en que “la violencia machista no se niega, se combate”, y recordó que las instituciones melillenses tienen la responsabilidad de defender a las víctimas y enviar un mensaje claro a la ciudadanía. “Cada vez que un dirigente del PP niega la violencia de género, no solo falta al respeto a las víctimas: está alimentando el discurso que las pone en peligro. En Melilla, como en toda España, las mujeres necesitan garantías, no negacionismo”, concluyó.