El Gobierno de Melilla ha puesto en marcha este miércoles la primera fase de las obras para mejorar la eficiencia energética de la Residencia de Estudiantes y Deportistas. Así lo ha confirmado el consejero de Educación, Miguel Ángel Fernández Bonnemaisón, quien ha detallado que los trabajos tendrán una duración aproximada de cuatro meses.
A petición de los técnicos, el inmueble permanecerá cerrado durante este periodo, ya que las actuaciones previstas afectarán a espacios esenciales para el día a día, como la cocina o el ascensor.
El objetivo del proyecto es modernizar el edificio mediante mejoras en climatización, cerramientos y cubierta, creando un espacio más eficiente y confortable para sus usuarios.
Fernández Bonnemaisón ha explicado que, mientras duren las obras, “los trabajadores permanecerán en ERTE para volver luego a sus puestos en un edificio con unas condiciones óptimas”.