La Hermandad del Rocío adelantó la celebración del Rocío Chico, que llenó de música y tradición el Foso del Hornabeque con el apoyo del Gobierno local.
La noche del sábado, Melilla se llenó de música, tradición y devoción con la celebración del Rocío Chico, organizada por la Hermandad del Rocío en su sede del Pueblo. El evento contó con la presencia de la consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar, y del presidente de Información Melilla SA (Inmusa), Sebastián Alarcón.
Apoyo institucional a la diversidad cultural
Mohatar destacó que su asistencia “es una plasmación de que el Gobierno local siempre apoya todas las sensibilidades religiosas y culturales, así como todas las tradiciones que forman nuestro patrimonio inmaterial”. Además, subrayó que el Ejecutivo melillense respalda financieramente a las entidades que actúan “en esta Melilla plural”.
Una noche de música y convivencia
Desde las 20:00 horas, el Foso del Hornabeque se convirtió en un espacio festivo donde los ritmos flamencos y populares de Patri Lara y Agustín animaron a melillenses de todas las edades. La verbena incluyó sorteos, rifas, concursos y la venta anticipada de la lotería de Navidad de la Hermandad.
Una tradición con raíces históricas
Aunque el Rocío Chico se conmemora oficialmente el 19 de agosto, la Hermandad adelantó la fecha para facilitar la participación. Esta celebración tiene su origen en 1813, cuando el pueblo de Almonte rindió homenaje a la Virgen del Rocío por su protección durante la invasión napoleónica. Desde Melilla, también se honra ese voto de gratitud.
Melilla, crisol de tradiciones
La celebración del Rocío Chico refleja el compromiso de Melilla con la diversidad cultural y la preservación de sus raíces. Una noche que une fe, historia y comunidad en un entorno abierto y participativo.