El PSOE de Melilla sale en defensa de los trabajadores de La Purísima y exige una respuesta inmediata por parte del Gobierno de la Ciudad.
Sabrina Moh, secretaria general de los socialistas melillenses, acompañada por los diputados Rafael Robles, Francisca Maeso y Riduan Moh, ha escuchado de primera mano las denuncias del personal del centro de menores, que lleva semanas alertando sobre su precaria situación laboral y el deterioro del servicio.
“La situación es insostenible”, aseguran desde el PSOE. Jornadas abusivas, amenazas, impagos y el incumplimiento del IV Convenio Colectivo son algunas de las irregularidades que los trabajadores, pertenecientes a la empresa pública Tragsatec, vienen denunciando. “Todo esto en un servicio que debería estar directamente controlado por la Ciudad Autónoma, responsable última de la atención a los menores tutelados”, apuntan.
Los socialistas no han ocultado su malestar por lo que consideran una actitud de abandono por parte del Gobierno local. “No es de recibo que, en lugar de escuchar y solucionar, se desprestigie a quienes sostienen a diario un servicio tan delicado como este”, ha censurado el grupo parlamentario. Recuerdan además que ya ha habido declaraciones institucionales desacreditando la labor de estos profesionales, lo que califican como “un insulto inaceptable”.
Desde el PSOE insisten en que la falta de diálogo de la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública ha agravado el conflicto. “Los sindicatos lo han dicho claro: no hay voluntad de resolver. Y eso está alimentando la tensión”, explican.
Una gestión pública, sin intermediarios
El PSOE defiende que la mejor solución pasa por una gestión directa del centro, sin intermediarios que pongan el beneficio por delante de la calidad del servicio. Además, apoyan las reivindicaciones del personal: condiciones laborales dignas, respeto a su convenio y recursos suficientes para atender adecuadamente a los menores.
“La prioridad deben ser siempre los niños y niñas del centro, y también quienes cuidan de ellos”, señala el partido. Por eso, exigen al Ejecutivo melillense que se siente a negociar, que abandone la estrategia del silencio y que respete tanto los derechos laborales como el trabajo que se realiza en La Purísima.
Para convertir este apoyo en acción política, el PSOE se compromete a llevar las demandas de los trabajadores a las comisiones y plenos de la Asamblea. “Vamos a seguir exigiendo lo que es justo: dignidad para los profesionales y un servicio de calidad para los menores más vulnerables de nuestra ciudad”, concluyen.