La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal dedicada a estafas masivas a través de Internet, con víctimas repartidas por todo el territorio nacional. La operación, que se inició en Melilla en septiembre de 2024 a raíz de una denuncia por estafa, ha culminado con la detención de tres personas con un amplio historial delictivo.
Según ha informado la Benemérita en una nota de prensa, la investigación arrancó tras la denuncia de un ciudadano melillense que aseguró haber sido estafado en la compra de un vehículo. El coche, que fue ofrecido a través de una plataforma digital, había sido previamente sustraído mediante engaño en un concesionario de Málaga. A partir de este hecho, los investigadores comenzaron a tirar del hilo y descubrieron la existencia de una red criminal altamente estructurada.
La organización se dedicaba a cometer delitos tanto físicos como virtuales, incluyendo suplantaciones de identidad, fraude documental y conocidos métodos de engaño emocional como la denominada “estafa del amor”, en la que los autores manipulaban a sus víctimas para inducirlas a realizar transferencias u otras acciones en su beneficio.
En una primera fase de la operación, los agentes lograron recuperar el vehículo sustraído y detener a una persona en Málaga, considerada responsable de una de las ramas del grupo delictivo. Esta persona empleó documentación falsa de pago y ya contaba con antecedentes por delitos similares.
Las otras dos detenciones se practicaron en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), donde residían los supuestos líderes de la trama. Según la Guardia Civil, ambos acumulan un historial policial “mayoritariamente por delitos de estafa y falsificación”.
El grupo utilizaba un abanico de métodos fraudulentos. Además de ventas falsas en plataformas online, se hacían pasar por empleados de reconocidas empresas para ofrecer contratos laborales ficticios. Incluso llegaron a montar falsos despachos profesionales, simulando bufetes de abogados para ganar credibilidad ante sus víctimas.
A los tres arrestados se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, estafa y falsificación documental. En los registros efectuados se intervinieron materiales tecnológicos y abundante documentación que ahora será analizada para esclarecer la magnitud del fraude. Además, pesan sobre ellos diversos requerimientos judiciales, incluyendo órdenes de ingreso en prisión.
La operación ha estado dirigida por el Juzgado de Instrucción número 4 de Melilla, que continúa supervisando el caso mientras la Guardia Civil no descarta nuevas detenciones o conexiones con otras redes criminales similares.