El presidente de Vox Melilla, José Miguel Tasende, destaca el valor espiritual y cultural de la festividad de la Virgen de la Victoria, que conecta a Melilla con la Hispanidad y con países hermanos como Cuba, Paraguay y Uruguay.
El presidente provincial de Vox Melilla y portavoz del Grupo Mixto, José Miguel Tasende, ha destacado, en vísperas del Día de la Patrona, que “celebrar a la Virgen de la Victoria es un acto de afirmación de Melilla como parte de la Hispanidad”.
“La Virgen es solo una, bajo muchas advocaciones. Con su Santa Patrona, Melilla forma parte señalada de la gran familia hispana, repartida por todo el mundo. Nuestras creencias, nuestras tradiciones nos hacen partícipes de una realidad mundial”, afirmó Tasende.
Tasende: “Celebrar la Virgen de la Victoria es un acto de afirmación de #Melilla como parte de la Hispanidad” pic.twitter.com/x0G6jFErX6
— VOX Melilla (@Vox_Melilla) September 7, 2025
El dirigente melillense subrayó que este 8 de septiembre coincide con otras festividades marianas en países hermanos: la Virgen de la Caridad del Cobre en Cuba, la Virgen de la Asunción en Paraguay y la Virgen de Luján en Uruguay.
“La Virgen de la Victoria lleva siglos protegiéndonos del peligro. A ella nos encomendamos en los momentos difíciles, como éste que atraviesa nuestro país, sin rumbo y sin certezas. Le pedimos que nos dé fuerzas para enfrentar en Melilla las amenazas externas, para no desviarnos del camino elegido y para ayudar a nuestro pueblo”, expresó.
“Le pedimos que nos guíe para sacar a Melilla de la crisis económica, para frenar la emigración juvenil y para que las empresas crezcan, arraiguen y florezcan en nuestra ciudad”, añadió.
“El nombre de Victoria, que lleva nuestra Santa Patrona, coincide con el objetivo que nos hemos marcado. Por eso, en días como el de este 8 de septiembre, agradecemos su protección y animamos a todos los melillenses a acompañarla en los actos litúrgicos organizados en su honor”, dijo Tasende.
“La Virgen de la Victoria no es solo nuestra Patrona, sino también un símbolo de unidad y esperanza. Bajo su manto se han criado generaciones de melillenses que han visto en ella la guía espiritual de la ciudad. Su imagen nos recuerda que la fe puede ser motor de compromiso y de superación, y que en torno a su festividad se fortalece el sentimiento de pertenencia a nuestra tierra y a nuestra historia compartida”, concluyó.