En la víspera de la nueva Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, Vox ha cargado contra el Gobierno central por lo que considera una política de “sumisión” hacia Rabat. El secretario y portavoz parlamentario de Vox en la Asamblea de Melilla, Javier Diego, ha exigido “respeto” hacia la ciudad autónoma y ha advertido de que “a Marruecos no se le mendiga”.
Diego ha calificado la RAN como un “escaparate político inútil”, más simbólico que práctico, que solo sirve para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez “se haga fotos”. Según el dirigente, mientras tanto Marruecos mantiene su estrategia de presión sobre Melilla: “La ciudad está siendo utilizada como moneda de cambio. La frontera, la economía, la soberanía… todo se pone en juego para contentar a Rabat, y eso es inaceptable”.
Críticas al bloqueo económico
El portavoz de Vox ha sido especialmente duro con la situación económica que atraviesa la ciudad. Ha acusado a Marruecos de mantener un “bloqueo encubierto” que impide la actividad comercial fluida entre ambos territorios. “No hay aduana, no hay comercio, no hay avances… solo hay mentiras y promesas incumplidas. Marruecos no solo bloquea, sino que desprecia abiertamente a Melilla, mientras el Gobierno de España mira hacia otro lado”, ha denunciado.
Diego ha señalado que la frontera sigue funcionando “al ritmo que impone Rabat” y que el régimen de viajeros tras la reapertura parcial ha deteriorado aún más la economía local. A su juicio, las decisiones unilaterales del país vecino han provocado un “estrangulamiento deliberado” del tejido empresarial melillense, mientras las autoridades españolas “permanecen en silencio”.
“Una obra de teatro”
“La supuesta reapertura comercial ha sido la mayor obra de teatro de los últimos tiempos. No ha habido ni un solo gesto concreto, ni un solo avance real que beneficie a los ciudadanos de Melilla”, ha afirmado. También ha recordado que los empresarios locales han expresado en numerosas ocasiones su malestar y desconfianza, sin obtener respuestas.
Un problema político y estratégico
Para Vox, el conflicto no es solo económico. Diego ha asegurado que Marruecos actúa como “un adversario estratégico” que busca imponer su visión sobre el territorio y las instituciones españolas en el norte de África. En este sentido, ha acusado al Gobierno de ceder ante “el chantaje permanente” y ha reclamado una política exterior firme que no permita que Melilla sea tratada como “una ciudad de segunda”.
“El Gobierno actúa con una sumisión alarmante. Cada concesión es interpretada por Marruecos como una muestra de debilidad, y cada gesto de buena voluntad se responde con más exigencias y más desprecio”, ha añadido.
“Melilla no se negocia”
Diego ha concluido su intervención con un mensaje contundente: “Melilla no se negocia, no se arrodilla y no se vende”. Vox, ha asegurado, seguirá defendiendo la soberanía, la identidad y la dignidad de la ciudad ante cualquier intento de utilizarla como moneda de cambio. Mientras no haya un giro firme en la política exterior, ha advertido, “ninguna cumbre, ninguna foto y ningún comunicado tendrán valor alguno”.